mi amiga profesora y sus alumnas ( bonus track )

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Ángela-Natalia-Pamela

Esto de los relatos eróticos da para mucho. Soy Bárbara, la autora de los relatos “Mi Pareja (amiga) profesora y sus alumnas” y he recibido varios mail contándome que les habían gustado mis relatos. Me imagino que muchas autoras deben haber pasado por lo mismo pero para mi fue una sorpresa. Con algunas de ellas hubo mucha química y las que eran de Chile tenían las ganas de conocerme. Muchas me han pedido alguna foto mía o de Ángela pero sobre todo de Natalia pero obviamente no he accedido.

Sin embargo surgió un problema: mi cuenta gratuita de mail fue cerrada (postmaster.co.uk) por lo tanto todas aquellas chicas –sobre todo de Chile- que me querían conocer han tenido que esperar porque solo tenía sus correos en mi cuenta de mail

Bastante enojada le comenté a Ángela y si bien estaba contenta de que yo no tuviese nada con otras mujeres me invito a unas de sus salidas para conocer chicas. (a ella le gustan muchos los tríos). Si bien algunas de las chicas que conocí hace un par de semanas atrás eran bastante estupendas no estaba de ánimo.

Un día estaba de compras en un mall de Santiago cuando una mujer que estaba cerca de mí se me acercó y cordialmente y me preguntó si me llamaba Bárbara (junto con mi apellido). Le respondí afirmativamente y me dijo que ella conocía a Ángela desde hace mucho tiempo y que sabía que ella y yo éramos muy íntimas.

Le pregunté que deseaba de mí y me dijo que quería contarme algo. Me invitó a tomar algo dentro de unos de los locales del mall y comenzó su charla. Antes que todo me dijo que Ángela le había dicho que yo estaría por estos lados y así ella me pudo ubicar con facilidad. Lo que quería contarme es que ella es profesora (al igual que Ángela) pero trabaja en otro establecimiento y un día vio en Internet mi relato sobre cuando conocí a Pamela y sobretodo a Natalia.

Ella me dijo que si bien prácticamente toda su vida fue heterosexual últimamente ha tenido la tendencia de desear y estar con mujeres. Estamos hablando de una mujer de 48 años de edad muy atractiva, de pelo largo y castaño oscuro. Ojos café muy lindos. Una delantera de aprox. 100 centímetros, caderas grandes, trasero bastante bien conservado y lo mejor de todo: unas piernas muy cuidadas y que relucían debajo de unas pantys color café oscuro.

Ella se llama Sonia y es separada. Vive sola y sus dos únicas hijas la visitan de forma periódica. Sonia me contaba que tenía una alumna de cuarto medio (último año de la escolaridad secundaria en Chile) y que con 17 años la estaba perturbando. Me contaba esta chica era bastante guapa y si bien no era físicamente como mi Natalia (me encanta decirle así) lo que le estaba sucediendo a ella era muy parecido a lo mío.

Le dije primeramente que no podía hacer nada hasta que ella cumpliese los 18 años de edad y que mientras tanto buscase por otro lado, siempre y cuando sean mayores de edad.
No hubo mas charla, solo cosas triviales y nos despedimos.

Camino a casa pensé como la alumna de Sonia. Ya que su profesora estaba bastante atractiva y tiene una sensualidad no tan común en las mujeres. En la noche me llamó Ángela y le conté lo sucedido. Le pregunté porque había planificado esta especie de “Cita a ciegas” y ella me dijo que ahora yo conocía a una nueva mujer y que viera que podría hacer con ella.

Pasaron los días y un fin de semana Ángela estaba con Sonia en su departamento. Nos saludamos y le pregunté a Sonia como le había ido con el asunto de su alumna y me dijo que simplemente se estaba olvidando de sus deseos mientras no se pudiese.

Salimos las tres en la noche a tomarnos algo. Ella se veía bastante linda y pude ver como más de algún tipo la miraba deseosamente (es del tipo de mujeres maduras que le gustan a los hombre chilenos), es decir bien exuberantes. En la charla y con un par de copa de más me dijo que de todas maneras le gustaban las jóvenes y que quería llevarse a la cama a alguna adolescente. Le reiteré que si fuera joven debía tener por lo menos 18 años y ella sólo sonreía. Ángela solo miraba.

Días después recibo un llamado en mi casa. Era Sonia y me dijo que si podía ir a su casa mañana por la noche a tomarnos algo y a charlar y le dije que bueno. Al día después llegué a su casa y me recibió una joven bastante bonita y me dijo “mi tía te está esperando. Adelante”.

Dentro de la casa estaba Sonia sobre una camilla recibiendo un masaje por parte de una atractiva masajista. Luego de esperarla por 10 minutos y de charlar con la joven que me atendió, me saludó Sonia envuelta en una bata blanca mientras despedía a la mujer que le hizo el masaje. “es para mejorar mi actividad física” me dijo mientras se tomaba un vaso de licor.

Sonia me presentó a Marisol, la joven desconocida y me dijo que era una antigua alumna de su colegio pero que ahora con 20 años estaba en la universidad.

Yo algo estaba sospechando pero traté de poner mi mente en blanco. Luego Sonia me dijo que Marisol también había leído mi relato y que le había gustado mucho. Marisol, según Sonia tenía muchas ganas de conocerme.

Para quienes lo sepan Marisol tiene un gran parecido con una actriz porno llamada Eve Ángel (y en cuanto a la fisonomía de su pelo y algunos rastros de su cara tenía cierta similitud con mi Natalia, es decir estamos hablando de una joven demasiado atractiva).

Marisol estaba vestida con un jeans azul y una camiseta blanca. Fue en eso cuando la joven se me acercó y me dijo si extrañaba a Natalia, le dije que como sabia si yo tenía contacto o no con ella, pero no era necesario. Ella estaba bien datada: Ángela les había contado lo suficiente para saber que hacer y que decir. Estaba simplemente entregada a mi suerte.

Le dije que si, que si extrañaba a Natalia. Pero Marisol de inmediato me dijo “yo ahora soy tu Natalia” y besando mi cuello sentí de inmediato mi corazón aumentar sus pulsaciones y mi entrepierna, ya inquieta, estaba apunto de estar mojada. Lo que dijo y como lo dijo fue algo muy cachondo. Luego nos besamos y pude tocar sus pechos, absolutamente duros y sus pezones paraditos. Luego me giré para darle la espalda a Marisol y así ella me besaba ambos lados de mi cuello cuando veo a Sonia que se había quitado la Bata y solo con sostenes y un calzón estaba sentada al frente de nosotras tocándose sus labios vaginales con mucha pasión. Era claro que ella quería verme teniendo sexo con una joven y así recordar mi relato y ver como lo hacía yo.

Nos fuimos a la pieza de Sonia. Su cama de dos plazas denotaba falta de acción. Ella se quedó en un extremo de la cama mientras Marisol y yo ocupábamos el centro. La joven se sacó su camiseta (no llevaba sostén) y debajo de sus jeans estaba un colaless diminuto color blanco. Era liadísima. Su piel morena y su mirada me tenían muy caliente. Yo me saqué mi blusa y mi falda y mi conjunto de lencería (siempre trato de usar un mismo conjunto o prendas que tengan el mismo color) que era completamente negro me hacían verme como siempre me lo han dicho: exquisita.

Marisol lamía mi entrepierna por encima del calzón pero a esas alturas yo ya estaba completamente mojada. Luego me sacó toda la ropa y comenzó a chupar mis labios de una manera que pocas mujeres lo habían hecho conmigo. Yo gritaba de placer y mis gemidos eran más constantes y fuertes. Ella era claramente quien tenía las riendas en la cama y si bien a mi también me gusta ser más activa, adoro cuando una mujer me domina en la cama. Luego de aquello. Hicimos un precioso 69 y sus jugos en mi boca era una delicia. Yo también hago muy bien el sexo oral y Marisol también gemía de placer. Bastante por lo demás. Luego ella me hizo colocarme boca abajo cuando de pronto siento algo duro tocando mi cuerpo. Era obviamente un consolador que tenía ella.

Lo había comprado para la ocasión (ella ya sabía de mis gustos por los juguetes sexuales) y empezó a penetrarme de una manera tan delicada y suave. Me hablaba al oído cuando lo hacía y yo estaba muy entregada. Luego empezó a hacerlos más rápidamente y mis quejidos fueron en aumento. Era una locura, me estaban cogiendo de la mejor manera y yo estaba por explotar. Y bueno así fue. Alcancé un liadísimo orgasmo. Ella estaba feliz por haber hecho esto conmigo y yo con ella. Pero había algo inconcluso. Sonia estaba pegada a su vagina con sus dedos.

Mientras yo me reponía de tanta acción Marisol fue directamente hacia la vagina de Sonia y luego de bajarle su calzón comenzó a lamer todos los jugos provenientes de su entre-pierna.

Era una delicia ver a Marisol. Ella me daba la espalda y su trasero era exquisito. Quería tocarlo y lamer todo su cuerpo. Luego ellas dos se subieron a la cama y mientras Marisol le practicaba sexo oral a Sonia yo le chupaba las tetas a la madura y exquisita profesora. Sus pechugas estaban duritas y sus pezones estaban paraditos. Luego intercambiamos roles con Marisol y ahora yo le hacia sexo oral a Sonia. Nuestra querida profesora solo emitía quejidos de placer y era obvio que lo estaba disfrutando de la mejor manera.

Luego me retiré por un instante y regresé con el consolador que Marisol había comprado. Me lo coloqué al cinturón (arné) correspondiente y mientras Marisol le chupaba las pechugas a Sonia, comencé a lamer la espalda de Marisol mientras el consolador rozaba su trasero. Ella sabía lo que vendría. Y obviamente lo hice: comencé a penetrar a Marisol mientras ella seguía con Sonia. Las tres juntas era magnífico y ellas continuaban con sus gemidos. A mi esto de penetrar me estaba gustando mucho y si bien me gusta ser pasiva en cuanto a los juguetes, este rol de activa nunca me desagradó. Muy por el contrario.

Luego de intensos minutos sin parar. Las dos terminaron extasiadas de tanto sexo. Y yo feliz por conocer a estas dos tremendas mujeres.

Ya en mi casa, y luego de salir de la ducha recibo un llamado de Ángela. “espero que lo hayas disfrutado. Me imagino que no lamentaras el haber perdido contacto con las otras chicas luego de que te hayan cerrado tu cuenta mail. Un beso”.

La verdad es que le encontraba la razón pero creo ciertamente que puede ser muy provechoso si sigo conociendo mujeres de todo el mundo. Si son de Sudamérica y de Chile mejor aún.
Les recuero que si les gustó esta historia (y las tres anteriores) ya NO deben hacerlo a: barbara72@ postmaster.co.uk Sino que a mi nuevo correo: barbaraira72@ gmail.com

Creo firmemente que aun me queda por conocer muchas mujeres maravillosas, como Ángela, Natalia, Marisol, o como mi amada enfermera que algún día les contaré mi historia con ella.

Si les gustó mi relato escríbanme a mi casilla de correos.

Autor: Bárbara Barbaraira72@ gmail.com

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