Desvirgando a mi novia

Tagged:  

Esta es la historia de como una pareja descubre las posibilidades del sexo más haya de dos personas, una primera experiencia en la que no será el novio quien la desvirgue.

Mi nombre es Rafa, soy un chico de 26 años, con pareja estable desde hace 5 años. Mi novia Silvia tiene 23, empezamos a salir cuando ella aún no había tenido ninguna relación estable, por ese motivo nunca había estado con un chico, era virgen, y eso hacía que yo fuera a ser el primero y único en probarla si siguiéramos juntos, al menos eso pensaba.
Silvia es alta para ser chica, mide casi tanto como yo, que soy de estatura media en chicos. Ella es voluptuosa, tiene unos grandes pechos, y una cadera marcada, pero su cinturita es pequeña como la de una avispa, su culito es de esos que dan ganas de morder nada más verlo, muy redondo y sin imperfecciones, cuando junta las piernas se puede ver ese triangulito que tanto me gusta formado por sus muslos y coñito. Siempre ha llevado el pelo largo, a media espalda, de un tono marrón rojizo muy bonito, acompañado por una piel de tez oscura, un moreno dorado incluso en invierno. Nadie hubiera imaginado que una tía así pudiera conservarse virgen hasta los 19, pero así fue.
Al principio de nuestra relación tuve que esperar para obtener favores sexuales de ella, todo fue poco a poco, pausado, primero alguna masturbación, más tarde felaciones, mientras ella solo me dejaba acariciar los labios de su coño masajeándolos hasta correrse, luego conseguí comenzar a comérselo casi a diario, pero solo lo lamía, no me dejaba penetrarla ni con un dedito.
El tiempo fue pasando y sin casi darme cuenta hicimos un año y aún ella seguía siendo virgen, teníamos sexo oral, frotamientos, etc, pero la ansiada penetración nunca llegaba.
Por fin pude convencerla para hacerlo pero nos encontramos con un nuevo problema, le dolía demasiado, lo intentamos varias veces, y muchos días, pero no había forma, cada vez se ponía más nerviosa y era más difícil aún, esto terminó haciendo que no quisiera ni intentarlo y que se conformara con el tipo de relaciones que teníamos.
Y de nuevo paso otro año en esta situación.
Tras tanto tiempo juntos y sin haber consumado bien la relación empezamos a inventar cosas nuevas, lo hacíamos en sitios públicos, nos atábamos y vendamos los ojos, fantaseábamos… La pareja iba muy bien a pesar de las carencias, a veces la imaginación rellena el hueco que deja lo físico.
Un día entre fantasías decidí jugar con algo que aún no había jugado, la tenía atada a la cama, en posición de perrita y con los ojos vendados, cuando nos atábamos lo hacíamos a conciencia, era imposible escapar. Ese día al verla en esa posición me quede prendado de el agujero de su culito, no sé como no había reparado antes en él, algo me obligaba a desearlo, a querer lamerlo con más pasión que a su coño incluso, ella estaba indefensa, no podía impedirlo.
Me coloqué detrás y comencé a morder sus nalgas, no era la primera vez que lo hacía y a ella le encantaba, con lo cual no sospecho de mis intenciones, comencé a lamer los cachetes de su culo acercándome lentamente a su centro, el olor que desprendía llegó a mi nariz, para mi sorpresa no era un olor desagradable, todo lo contrarío, me ponía cachondo solo de olerlo, era el aroma del sexo. Perdí el control de mi lengua que se lanzó al interior de Silvia, ella dio un respingo a la vez que un alarido de placer.
Silvia- ¿Qué haces? Para, para, saca tu lengua de ahí.
Rafa- Ni lo sueñes, esta riquísimo
Silvia no pudo objetar más pues el placer se adueñó de sus sentidos. No tardó en echar su culo hacia atrás para que se lo comiera mejor, sin dejar de hacerlo la desaté y ella empezó a frotar su coño son una mano mientras se apretaba las tetas con la otra, estaba tan cachonda que no le importaba tragarse la almohada para aguantar en esa postura.
Me coloqué debajo de ella, y plantó su sexo en mi cara, se lo comí con ganas mientras metía uno de mis dedos en su culo, parecía que por ese agujerito no le dolía nada. Casi me ahogaba con sus flujos, no dejaba de chorrear, más que nunca antes, con la excitación comencé a introducir más dedos en su culo y a follarla con fuerza con ellos, lo que hizo que se corriera tan violentamente que dejó mi cara dolorida de restregarse con ella.
Al terminar se echó a mi lado.
Silvia- Joder, ¿Qué me has hecho?
Rafa- ¿Te ha gustado?
Silvia- Joder, me ha encantado.
Rafa- Jaja, ¿Sabes decir otra cosa?
Silvia- Joder, joder, joder.
Rafa- Ya veo que no
Silvia- Oye…
Rafa- ¿Qué?
Silvia- Pues… nada, nada
Rafa- No, venga dime
Silvia- Que me da corte…
Rafa- ¿Quéeee…?
Silvia- Que… cuando me hacías eso pensaba en lo que sería tener tu polla dentro…
Rafa- ¿¿Sí?! ¿¿Quieres probar??
Silvia- Ahora no se si puedo, me he quedado rota. ¿Mañana?
Rafa- OK.
Las veinticuatro horas siguientes a esa conversación se me pasaron muy muy lentas, pero al fin llegó el momento.
Estábamos solos en mi habitación, ambos cachondísimos y deseando probar el nuevo juego.
Comenzamos besándonos, mientras yo no paraba de meterle mano en el culo, lo deseaba con todas mis ganas. Me abrí camino entre su falda y su tanga y comencé a meterle uno de mis dedos, no entraba mucho así que lo llevé a mi boca para humedecerlo, al acercarlo a mi nariz y volver a oler ese aroma perdí de nuevo el control.
Tiré a Silvia a la cama, cayó boca arriba así que agarré sus piernas fuertemente y de un giró la coloqué con su culo hacia el techo, me quité toda la ropa y subí con ella.
Agarré su tanga y lo saqué lo más rápido que pude para lanzarme a comer su culo, mientras ella se sacaba la camiseta que llevaba como podía, pero la falda se quedó subida en su cintura. Me coloqué tras ella y puse mi polla en la entrada de su culo, sin pensarlo empecé a meterla en un movimiento constante y firme, se lo había dejado tan lleno de saliva que no me costó casi nada entrar en ella, y una vez allí empecé a hacer algo que deseaba hacía mucho tiempo, follármela del todo, aunque fuera por otro lado.
En solo unas cuantas envestidas Silvia empezó a correrse mientras se tocaba el coño con una mano, con sus movimientos pélvicos hizo que yo tampoco pudiera aguantar y le llené el culo de leche hasta rebosar.
Cuando saque mi nabo de su interior un montón de semen empezó a salir de ella como si no tuviera otra cosa dentro. Ambos quedamos destrozados con solo unos minutos de sexo, pero esa experiencia daría mucho en el futuro.
Tres años y aunque mi novia era virgen, a efectos prácticos, no todas las parte de su cuerpo lo eran. Su coño pasó a un segundo plano, aunque nunca lo olvidábamos, eso si, los intentos de penetración vaginal disminuyeron notablemente.
Siguiendo en nuestra línea curioseábamos mucho en el tema sexual, tanto que entre tontería vimos un video porno de una tía igualita a Silvia.
Rafa- Joder Silvia, esa tía podrías ser tu perfectamente, ¿Hay algo que no me hayas contado…? Jaja
Silvia- No seas tonto, sabes que no, aunque aquella peli que hice… jaja
Rafa- ¡Que morbo!
Silvia- ¿Morbo? ¿Te daría morbo que hubiera hecho una porno?
Rafa- Bueno pues nunca lo había pensado, pero creo que sí.
Silvia- ¿Ah sí? Y ver como otro tío me folla.
Rafa- Jajaja, no puedo evitarlo me da morbo aunque suene mal.
Silvia- Pero, ¿Qué te da morbo exactamente?
Rafa- Pues la idea, no se, ver como alguien te folla, tiene morbo no se explicarlo.
Silvia- Pero, ¿Ver como me follan?, ¿Dices en una peli o donde sea?
Rafa- Que no se nunca lo había pensado, pero en una peli, supongo, aunque ahora que lo dices verlo en vivo… No me hagas caso que estoy con el calentón jaja.
Dejamos la conversación por el momento pero durante un tiempo no se me quitaba de la cabeza, y la idea no tardo en manifestarse en nuestras fantasías.
Silvia notó que cada día me daba más morbo todo lo referente al tema, así que soltaba indirectas para ponerme cachondo, pero ella no se lo planteaba en serio, hasta que un día no aguanté más.
Rafa- ¿Silvia?
Silvia- Dime
Rafa- ¿Tú te acostarías con otro tío?
Silvia- Sabes que no tonto, que tú eres el único
Rafa- No me refiero a eso, quiero decir… ¿Harías un trío? Conmigo y otro tío digo.
Silvia- Jaja, ya decía yo… ¿Te da mucho morbo verdad?
Rafa- No sabes cuanto
Silvia- ¿Pero de verdad que quieres hacerlo?
Rafa- De verdad
Silvia- Pues no se, a mi realmente no me importaría, sabes que nunca he estado con otro tío y bueno… pero, ¿Y tú? ¿No te molestaría?
Rafa- Todo lo contrario, me encantaría.
Silvia- Pues no sé, ya veremos ¿OK?
Rafa- OK
Cuatro años de relación, mi novia seguía virgen y yo quería verla follar con otro tío, ¿Podía haber algo más raro? Pero bueno, no le di importancia a si era normal o no, lo que yo quería era verla con otro y no podía evitarlo, quería compartir su culo con otra polla, pero ella no terminaba de lanzarse así que tuve que poner de mi parte.
Cogí un par de las fotos que tengo de Silvia en poses muy explicitas y las subí a Internet en una página de contactos, no tardaron en lloverme las ofertas para tirársela, así conocí a Fernando, un chico de 24 años con una polla bastante gorda y grande por lo que se veía en sus fotos. Fernando era un chico muy agradable, le expliqué la situación y lo entendió en seguida, ambos trazamos un plan para que mi novia cayera en la trampa.
El primer paso fue que se conocieran, se lo presenté como un amigo que conocí un verano hacia tiempo y que por casualidad nos encontramos ya que ninguno sabíamos que vivíamos en la misma ciudad.
Fernando no tardó en congeniar con Silvia, por esa razón quedábamos a menudo, con eso el plan ya estaba muy avanzado así que llegó la gran noche.
Fernando y yo habíamos planeado todo, primero saldríamos a cenar y tomar algo, más tarde iríamos para el piso los tres y una amiga suya, para jugar a algún juego picante, dejaríamos irse a la amiga cuando todo estuviera a tono y entonces atacaríamos.
Lo hicimos todo tal cual, la amiga de Fernando lo estuvo poniendo cachondo toda la noche, no paro de meterle mano y Silvia pudo intuir varias veces su enorme polla bajo los pantalones, además la amiga que no se cortaba un pelo le hizo comentarios sobre su tamaño, incluso metió la mano en los pantalones de Fernando de forma que Silvia pudiera ver algo.
Cuando se marcho la otra chica y quedamos los tres, el grado de cachondeo y excitación era muy grande, así que quedaba el último paso.
Rafa- Tío no veas tu amiguita, que salida que es ¿No?
Fernando- Sí tío, me ha dejado cachondísimo, cuando llegue a casa me tendré que hacer una buena paja, jaja
Rafa- Yo no tengo problemas para eso tengo a Silvia, jaja.
Silvia- ¡¡Oye!! A ver si te vas a quedar sin nada por listo jaja.
Fernando- Eso, eso, o follamos todos o ninguno.
Rafa- Pues mejor todos ¿No? Jaja
Fernando- ¿Pues no se con quién?
Rafa- Con Silvia hombre, que ella puede con todo, jaja.
Silvia- Muy gracioso estas tú, a ver si vais a tener que follar vosotros dos solitos.
Fernando- No le hagas caso que es un guarro y un mal educado, nos vamos tu y yo y todo arreglado jaja.
Silvia- Jaja.
Rafa- A él si le ríes las gracias eh.
Silvia- Porque él lo dice en broma tu lo dices en serio jaja.
Fernando- Ah que lo decías en serio, pues me apunto jaja.
Rafa- Oye ¿Qué pasa? Que al final pensará mal de mí.
Silvia- Pues que piense mal, hay motivos para que piense mal…
Fernando- ¿Cuáles…?
Rafa- sssssshhhh, no digas nada más anda, que estas muy borracha
Silvia- Jaja, diré lo que quiera, que pasa, ¿Ahora te da vergüenza eso que quieres hacer?
Rafa- No, pero tampoco se lo puedes contar a todo el mundo
Silvia- Pues entonces nunca pasará, imagina que Fernando quisiera… ¿No valdría él?
Fernando- ¿Valer para qué?
Rafa- Para nada, que esta de broma.
Silvia- No, no, ahora no te eches atrás, dile para que, ¿Valdría él o no?
Rafa- Valdría pero no se lo digo
Fernando- ¿De qué habláis?
Silvia- ¿Se lo digo yo?
Fernando- ¿Decirme qué?
Rafa- Tu misma, ya sabes que por mi encantado, pero eres tu la que no quieres…
Silvia- ¿Yo…? Ahora veremos.
Fernando- ¿Ver qué? ¿Qué pasa? No me entero de nada, ¿De qué habláis?
Silvia- Pues… que a tu amiguito Rafa le gustaría ver como otro tío me folla, y estamos discutiendo si decírtelo o no para ver si quieres ser tú.
Fernando- Joder, ¿Va en serio?
Silvia- Es lo más serio que te he dicho nunca.
Fernando- ¡¡Claro que quiero!!
Así sin darse cuenta terminó siendo Silvia quien pidió a Fernando que se la follara sin tener que decir nosotros nada.
Los tres fuimos al cuarto, Silvia y yo empezamos a besarnos mientras yo la desnudaba. Hice un gesto a Fernando para que se acercara y la tocara, él lo hizo y comenzó a tocarle el culo. Silvia pareció excitarse mucho con tantas manos en su cuerpo, ambos empezamos a besarla por el cuello, el a su espalda y yo frente a ella, mientras la magreábamos por todas partes.
Fernando y yo comenzamos a desnudarnos también, cuando él pego su cuerpo desnudo al de Silvia para agarrarle los pechos, esta no pudo evitar girarse a mirar esa cosa tan grande y dura que había sentido contra sus nalgas.
Silvia se agachó y empezó a comerme la polla, pero sin dejar de mirar la de Fernando, parecía esperar mi permiso para metérsela en la boca, así que tomé su mano y la posé sobre su enorme verga, ella entendió eso como mi permiso para comérsela, no tardó ni un segundo en dejar la mía a un lado y probar una nueva polla más grande y dura, la segunda polla que comía en su vida y mientras su novio la miraba.
Mientras ella hacia eso le dije a Fernando que Silvia aún era virgen vaginalmente, él ya lo sabía, pero Silvia pensaba que no sabía nada, así que para mantener nuestra actuación no había que perder detalle.
Coloqué a Silvia sobre la cama y empecé a lamerle el culo, cuando lo deje bien húmedo empecé a follárselo para abrirlo y prepararlo al tamaño del pene de Fernando, mientras esté se la metió en la boca para que la chupara.
Le saqué la polla y cedí el puesto a Fernando, este se la metió muy despacio para que pudiera amoldarse bien a su tamaño, la expresión de la cara de Silvia era grandiosa, se notaba que cada centímetro de esa verga le daba más placer que mi polla completa en su interior.
Observando esta escena no dude en coger una cámara de video que tengo en mi armario, la coloqué y la puse a grabar, además llevé un cable hasta una pequeña tele que tengo en el cuarto para que los tres pudiéramos ver la escena mientras la hacíamos.
Volví a mirar a Silvia, ella me miro fijamente con cara de provocación, parecía querer decirme "mira lo guarra que es tu novia". Al verse en la tele la expresión de su rostro no podía ser más pervertida, en otro tiempo se habría corrido al momento, pero con la practica aguantaba altos grados de excitación.
Una vez todo colocado volví al trío, me coloqué bajo Silvia en posición del sesenta y nueve, ella me comía la polla, y mientras yo a ella el coño a escasos milímetros del nabo de Fernando que entraba y salía de su culo tan cerca de mí que sus pelotas golpeaban mi nariz, pero no me importaba, estaba en la gloria.
Silvia pareció centrarse en la situación, su novio le comía el coño mientras otro tío le follaba el culo, se miraba en la pantalla y veía a una tía guarrísima, dándose cuenta que ella era misma, ella que hasta entonces solo había conocido una polla en su vida, ahora tenía dos en su interior.
Sacó mi polla de su boca para poder gemir y gritar.
Silvia- ¡¡Joder!! ¡¡Esto si que es una polla!! ¡¡Es mejor que la tuya!!
Esa frase me puso a cien y se lo agradecí con una lamida de coño mejor a cualquier otra que le hubiera hecho.
Silvia aguantaba sin correrse como una profesional, pero podía notar lo cachonda que estaba por la de jugo que echaba en mi boca, nunca estuvo más húmeda y lubricada.
Salí de esa posición y me coloque bajo ella, como para intentar una doble penetración.
Rafa- Silvia estas lubricadísima, ahora seguro que te la puedo meter por el coño.
Silvia- No, joder, estoy demasiado llena con la polla de Fernando, y si me la saca dejaré de estar tan cachonda.
Rafa- Te gusta su polla más que la mía ¿Verdad?
Silvia- Síiii ¡Joder!
Rafa- Me pone cachondísimo oírlo. Seguro que si fuera el quien te la intentara meter por el coño te entraría aunque fuera más gorda.
Silvia- Síiii, síiii, ¡¡que me la meta él!!
Rafa- ¿Quieres que te desvirgue él?
Silvia: Síiii, quiero sentir su polla dentro de mi coño antes que la tuya.
Rafa- Joder, creo que eso me pone más aún.
Silvia- Sí, imagina van a desvirgar a tu novia delante tuya, sobre ti, seguro que te gusta, que me desvirgue otro, di que sí, di que sí por favor.
Rafa- Sí, joder, Fernando sacalá de su culo y metelá en su coño.
Fernando- ¿En serio? ¿Pero no es virgen?
Rafa- Tu hazlo y calla, desvírgala cabrón.
Fernando sacó su enorme tranca del culo de Silvia dejándolo abiertísimo, y plantó la punta en las puertas de su coño. Sorprendentemente entraba sin problemas, lo hacía con una facilidad increíble siendo ella virgen y su nabo tan gordo.
Silvia y yo mirábamos la pantalla, viendo el movimiento hacia ella que Fernando hacía con la pelvis para penetrarla. De pronto comencé a notar un líquido calido que chorreaba por mis pelotas, colocadas justo bajo el coño de Silvia, acerque mi mano y palpe el líquido, al llevarlo ante mis ojos vi que era sangre, la sangre del himen de Silvia, la había desvirgado Fernando sobre mí, y para mí habían caído los restos de su acto. Lleve mi mano manchada de su sangre a la boca de Silvia y se la di a probar.
Rafa- Toma, esta es tu virginidad, te la han quitado sobre mí guarra.
Silvia chupo mis dedos con afán y comenzó a mover sus caderas para que Fernando se la follara con ritmo, este empezó a cargar cada vez con más fuerza, sentía sus pelotas en muchas de las entradas que hacía en Silvia. Llevé mi mano al culo de Silvia y en el hueco que me dejaban las embestidas de Fernando aproveché para meterle mis dedos en su agujerito, pero lo tenía tan abierto que tuve que meter cuatro, y en esa postura llegaba con dificultad así que salí de debajo de ella para colocarme de otra forma pero entonces Silvia me detuvo.
Silvia- Espera, quédate ahí.
Cambió de postura y se echo boca arriba sobre la cama, abrió todo lo que pudo sus piernas y Fernando se colocó en medio. Se la empezó a follar en la postura más intima de una pareja ante mis ojos, yo era un mero espectador, pero Silvia no lo miraba a él, me miraba a mí, por mucho que le gustara el nabo gordo de Fernando en su interior, lo que más cachonda le ponía es que yo mirara como se acostaba con otro, como, a todos los efectos, me ponía los cuernos en mis narices.
Observando esto mi polla se hinchó muchísimo y empezó a lanzar leche en todas direcciones, me estaba corriendo solo de ver como Fernando se follaba a Silvia. Ella al ver como me corría no aguantó más y estalló también, Fernando no podía ser menos y en cuanto Silvia terminó sacó su polla y echó su leche sobre ella.
Paré el video y nos tiramos los tres en la cama, Silvia extendió la corrida de Fernando por su cuerpo y lamió los restos que quedaron pegados en su mano, ella nunca había tragado mi esperma pero parecía que el de Fernando le encantaba porque tomo un poco más y se lo llevó a la boca para jugar con él, saborearlo y finalmente tragarlo. Después de eso se giró hacia mí, me beso y pidió a Fernando que se la dejara dentro hasta que se durmiera, este lo hizo así, y ella quedó abrazada a mí con la verga de Fernando dentro hasta dormirse. Fue entonces cuando Fernando se la sacó lentamente para no despertarla y se fue.
Al día siguiente ambos despertamos muy cachondos por lo ocurrido, así que puse el video que grabamos y empezamos a verlo mientras nos metíamos mano, el cuerpo de Silvia tenía pegado los restos secos del semen de Fernando, su olor llenaba la habitación, a ella le encantaba tanto que intentaba lamer lo que podía para saborearlo una vez más.
Cuando ambos estábamos muy cachondos me coloqué para follarmela, ella me puso el culo y comencé a metérsela. Tras un rato en esta postura quise sacarla para darle por el coño, lo que tanto había deseado, pero me paró en seco.
Silvia- Mi coño es solo para Fernando, solo me lo follará él de momento, y después unos cuantos más de tíos, pero tu no, mi coño no es para ti, es de todos los tíos menos tuyo, y para lamerlo tendrás que pedir permiso a Fernando. Tardarás mucho en poder follármelo y quizás nunca te deje hacerlo.
Dicho esto me corrí sobre ella sin poder aguantarme, pero no probó mi leche, aunque la dejo sobre su cuerpo, después tuve que llamar a Fernando para pedir permiso para lamer su coño…
Esta historia no acaba aquí, muchas más cosas han pasado, en el último año, y poco a poco se irán descubriendo.
Continuará…

Your rating: None Average: 7.4 (17 votes)
10

ai ke ser medio pelotudo para dejar que se desvirgne a tu novia en frente de sus ojos..
si mi novia me ase eso yo lo mato al puto que se la puso...
y ensima despues tu novia ni queria ver tu verga...queria ver la de Fernando o la de los otros 500.000.000.000.000 hombres de la tierra.. pero no le tuyo...
que boludo.yo tendria aunque sea el placer de desvirgar a mi novia y metersela bien duro..
pero dejar que se la meta otro frente a mi y la sangre de su vagina me caiga...no ni ausente lo permito
y despues declara que su vagina es de Fernando

8

Madre mía! ! Qué relato!
Felicidades! Me ha puesto a mil de tan sólo pensarlo ;D

estas loco

8

ta muy bien aunq yo soy tu y con el comentario q ha dicho en el final la mando a la mierda asi de claro...wno suerte ;)

9

estabien que se disfrute abiertamente de ello pero que te lo niege a ti hay si feo

Imagen de Laseñoritamisteriosa
9

Bueno amigo autor ak estamos d nuevo con tus relatos seguiremos subiendolos x semana un placer contar con tus relatos un bcito y gracias x formar parte d la familia d porneia .

La señorita misteriosa Bcitos .

Opciones de visualización de comentarios

Seleccione la forma que prefiera para mostrar los comentarios y haga clic en «Guardar las opciones» para activar los cambios.