DANIELITA MI PERRITA DEL COLE
Corría por mis 15 años, un chico inquieto, callejero, a esa edad, ya sabia lo que era el sexo y lo aprendí con Sebastiana una mucama de casa, una chola, como le decimos en Perú a las mujeres mestizas-indígenas y eso me ocurrió poco tiempo antes .
Iniciábamos el cuarto de la secundaria en un gran e inmenso colegio nacional al cual asistían chicos de todas las clases sociales , así que la joda y las broncas eran pan de cada día, en donde si no “paras el macho” y te agarras a golpes con otro, terminas con tu hombría rota, los chicos a esa edad andábamos de paja en paja compitiendo en las duchas por ver quien aguantaba mas sin vomitar el semen – ah y no valía hacer trampa, tenia que ser una paja enérgica y fuerte, quemado energías, era una forma de “aprendizaje sexual popular” y de calmar la revolución hormonal de la pubertad y todo ello en el mas discreto y sigiloso “secreto a voces” . Pues el soplón la pasaba remal si se iba de boca con los brigadieres, aunque la mayoría de estos se hacia de la vista gorda pues habían pasado por lo mismo.
Después de las vacaciones los chicos nos reencontrábamos nuevamente con los uniformes grises las camisa blancas , los zapatos negros brillantes de lo nuevo o limpios que debían estar el primer día de clases, y las tareas, cosa que a mi no me entusiasmaba mucho por cierto. Los pabellones de largas paredes color crema pálido, las puertas marrones y los patios amplios y bulliciosos, eran nuevamente nuestro ambiente, los recreos en donde la joda y las broncas eran parte del cotidiano devenir en la escuela publica en donde me eduque.
Al comienzo de año se incorporaban nuevos chicos para el Cole y otros se cambiaban de colegio, Me Llamo la atención la presencia de un chico nuevo en nuestro salón, un chico blanco de cabello negro lazio, que destacaba entre chicos mestizos, morenos, cholos , era de buen porte alto para la talla promedio y maneras pausadas, mirada tímida, simpático con unas pecas en las mejias de ojos miel claros, que llego al salón y fue asignado a sentarse en mi carpeta dual, y que desde el primer día tenia la manía de morderse las uñas nerviosamente y sus manos eras de una textura muy tersa a la vista.
En los primeros días de convivencia escolar, no lograba sacarle palabras, callado, ensimismado en sus cuadernos y no salía al recreo como todos, se quedaba hojeándolos, no practicaba deporte salvo excepciones y poco a poco los demás chicos empezaron a acosarlo como un “mariquita”, especialmente un muchacho al que le decíamos “Cabezón” de un temperamento, matonesco, contextura gruesa, mulato, de una talla baja, con el sufría el acoso, el mal trato pues habían chicos que liderados por “Cabezon” lo agredían. Yo percibía algo raro en él una sutil feminidad un amaneramiento en el hablar, en la sonrisa que muy, pero muy rara vez dibujaba en su rostro, para mi era un enigma y también intuia que era un chico que, sino cambiaba de actitud terminaría con la hombría rota en todo el sentido de la palabra.
Habíamos hecho una pequeña amistad, me entere de su nombre, Bruno, y conversábamos de una u otra cosa en los ratos libres, empezamos a caminar juntos en los recreos, a deambular por los patios y conversar algo, pero con los demás era una tapia, yo hacia lo posible por integrarlo al grupo de chicos pero era imposible, se rehuia dando excusas y evitando el encuentro.
Teníamos una profesora, recuerdo bien le decíamos “la corchito” por lo chiquita y bajita, tenia un culo parado redondo y se enfundaba en trajes pegados y las blusas reventaban de lo tetona que era -se corría la voz que era lesbiana, pues andaba muy emparejada con otra profesora alta culona simpática y de unas tetas iguales o mejores que la otra, y que desafiaban todo escote - y de la cual tengo un mal recuerdo de infancia, pues era mala de mala, ya que cuando tenia que corregir lo hacia a golpes , llamando al chico que merecería su castigo y a dos mas – los mas fuertes entre los que infaltablemente estaba el famoso “cabezón” – lo paraba en medio del salón de clases, ordenaba se baje los pantalones del hasta las rodillas y a los fuertes tomarlo de los brazos mientras ella azotaba con una tabla de madera las nalgas del chico , yo también recibí de ese castigo y mis nalgas quedaban adormecidas que no podía ni sentarme, había algo de sadismo en su rostro cuando nos sometía de esa forma, pues al final del castigo una mueca de satisfacción se dibujaba en su rostro. Tenia un negocio, dentro del cole, pues en su casa hacia unos dulces que los chicos deberíamos vender en el recreo y para lo cual elegía a los chicos como vendedores, uno por semana. Escogía generalmente a los mas responsables y yo era su “vendedor estrella” , en realidad, me comía todos los dulces y de mi plata ponía, no por adulón sino porque me gustaban los dulces como hasta hoy, llegaba a mi casa empachado de alfajores y muerto del gusto. Bruno fue escogido para esa “ aventura en la selva “ pues la venta consistía en caminar por los patios atiborrados de chicos en los recreos y ofrecer en venta los dulces de “la corchito” y anda vé que pasa en esa aventura.
Ese día, un lunes, Bruno debería salir a vender los dulces y era notoria su preocupación, por vez primera me hablo mas de lo debido pues me preguntaba ¿como se hacia la venta? y ¿por donde? y ¿que pasaría si se llevan las cosas sin pagarte? ¿o te las quitaban? , en fin mil y una pesadillas rondaban en su cabeza hasta que sonó el timbre del recreo, lo vi caminar nerviosamente al escritorio de “la corchito”, esta lo miro de reojo y dibujó una sonrisa maliciosa y burlona en su rostro, Bruno tomo la bandeja de los dulces y enrrumbo escaleras abajo hacia el patio principal, nervioso, mirando a todo lado como si de escapar de alguien se tratara, y se fue a parar en una columna del patio con la cajita, sin decir nada de nada solo miraba a una lado y a otro como queriendo ser invisible, me inspiraba algo extraño , simpatía, y ese día, mi costumbre de jugar a la pelota en las canchas lejos de los salones, la deje de lado, me puse a deambulaba por los patios en ese recreo, vi. un grupo de chicos de los “malos y pegalones” en el cual resaltaba el “cabezón” con sus risotadas y malos modales, y el resto del grupo que le celebraba la “hazana”, arremolinados al rededor de Bruno , divise su rostro rojo como un tomate, su mirada perdida, desesperada, y es que entre broma y broma mas de uno le estaba metiendo la mano al culo y empujándolo y zarandeándolo y llevándose los dulces, el no atinaba a nada, como simple me gane el pleito, agarrandome a golpes con el mas malo del grupo, el “cabezón” y logre que lo dejaran tranquilo y no lo acosaran mas. Bruno se tranquilizo, sus ojos se inyectaron de unas lagrimas contenidas, enrojeciéndose, pero ya mas calmado, y arreglándose el uniforme jaloneado, se perdió entre el tumulto y loquerio de chicos tratando de huir de ese lugar y buscar un sitio mas “tranquilo” en ese inmenso patio que no había sitio para la “meditación”
Después de eso me tomo mas confianza y en realidad me simpatizaba me ayudaba en los cursos de mate y yo lo ayudaba en los cursos de letras así nos complementábamos , sin embargo había en el algo me turbaba, me inquietaba y era que el rose de sus manos era como cuando rosas la mano de una chica, suave tibia , calida y provocaba sensaciones de una extraña excitación en mi, sus labios eran frescos , carnosos rosados y su sonrisa era sensual, varias veces mi mirada se dirigía a sus labios imaginado que eran los de una chica a la que quería besar, y otras a su culo cuando caminaba delante mío, ya que lo tenia alzado, redondo y entrado en carne, y me lo imaginaba en su piel blanquísima, aun que a esa edad mi cuerpo se había ya transformado pues era de hombros anchos caderas filudas pero mi culo se había crecido con mis muslos y piernas , mis primos me decían “culón” pues lo tenia como morocho que soy, alzado y grande, sentía algo sexual con el, pero eso era de “maricones” y yo era un machito, mas de una ves, su proximidad y ese juego de manos causo en mi erecciones en mi verga que disimulaba para no ponerme en evidencia, cubriéndome con la mochila o los cuadernos o las chompas del cole y sobre todo cuando nos sentábamos en la carpeta y por cualquier motivo sus piernas rozaban las mías y el las dejaba allí sobandose pierna a pierna, su sensación de suavidad y textura cálida y sensual me turbaban y mi verga empezaba a latir y a ponerse dura y grande como queriendo romper el pantalón del uniforme y mojarme a borbotones el slip hasta traslucirse en mis pantalones, cosa que yo ocultaba perfectamente y obviamente durante ese estado no podía pararme en el salón de clase, pero note un detalle, Bruno se daba perfecta cuenta del efecto que causaba en mi ese juego esa proximidad y atracción física que sentíamos pues al parecer era reciproco, no sabia que sentía el , pero yo si estaba seguro de que me excitaba cada vez mas su juego y lo buscaba.
Nuestra amistad fue creciendo y haciéndose mas y mas fuerte, hasta que empecé a frecuentar su casa para que me enseñara Matemáticas y el la mía para enseñarle Letras, siempre que íbamos a las casas lo hacíamos en las sala en donde nos acomodábamos para estudiar y sus papas así como los míos eras de buena onda aunque los papas de Bruno en especial el papa era muy duro y tosco pero congeniamos pronto y generalmente el me ponía como ejemplo par Bruno en cualquier cosa que se refería a deportes o cosas de hombres aunque aun éramos unos adolescentes.
Conocí a Tina su hermana dos años mayor que el una nena de 17 que estudiaba en 5to de secundaria en el colegio de Monjas que estaba frente al nuestro, y que para mi era un placer vouyerista caminar detrás de las chicas del cele cuando salía de clases mirándoles los culitos y los rostros lindos y Tina destacaba entre ellas, de piel blanca pero de cabello negro, de ojos negros azabaches con cejas pobladas y labios muy sensuales, su cabellera larga le caía por la espalda y caminaba con la falda del Cole mas alta que las otras nenas, y las medias caídas y eso hacia que sus piernas se vieran estupendas, jamás me perdía de seguirla los días jueves pues salía en ropa deportiva en shorts zapatillas y politos que podía mirar mas de lo acostumbrado en los otros días, siempre la vi caminar en la calle a la salida y con quien intercambiábamos miradas siempre que visitaba a Bruno y a veces se acercaba a charlar con nosotros y jugar monopolio, después de la tareas, en falditas cortas y blusitas, de piel tan blanca, como Bruno y linda de linda con un rostro de muñeca era dos años mayor que yo era alta y de un cuerpo que aparentaba mas edad de la que tenia cuando se ponía shorts se le marcaba un culo espectacular y sus piernas torneadas y cubiertas con una finísimo vello capilar , a edad las chicas no se rasuraban aun, y yo , yá había probado el sexo de una mujer y eso me hacia volar mi imaginación cuando la veía, imaginándolas desnuda , fantaseando con ella imaginando que la acariciaba y la besaba. Bruno sentía la atracción que ella ejercía sobre mi, en mas de una vez discutía y le decía que se fuera que no dejaba estudiar y le incomodaba cuando ella quería jugar con nosotros y por cualquier motivo buscaba la forma de deshacerse de ella. Resultaba obvio que ella me gustaba a rabiar y ella en cierta forma coquetaza conmigo y eso lo molestaba a Bruno, pero yo lo atribuía a celos de hermano, pues el trato de ella hacia mi era como de una chica que lo sabe todo y te mira como un chiquillo inocente e indefenso, cuando llegaba su novio y se pasaban un buen rato en la puerta de su casa ella en short re chiquitos, politos y sandalias playeras, sentada junto a ella un chico mayor que ella del barrio, yo me moría de envidia y de celos.
En casa, una tarde después de almorzar me disponía a hacer mis tareas, y algo adolorido por un golpe de la rodilla que me propinaron en el juego del futbol, sonó el teléfono, que conteste por orden de mamá. Jamás contestaba el fono si no me lo pedía mama.
-Alo quien es?
-Hola, soy Tina, -Era la hermana de bruno, en el teléfono, mi corazón latió fuerte y una sensación de sorpresa me domino.
-Ah si. Dime Tina. -Respondí fingiendo la más absoluta indiferencia.
-Mi hermano me pidió que te llamara para que le ayudes en unas tareas ¿puedes venir?
-Si iré en un rato. Mentira quería estar allí en ese instante y decirle acá estoy.
Colgué y me quede emocionado su voz, sensual y seductora desato mis fantasías imaginándola a Tina desnuda en su casa. Tome mi bici, y Salí diciendo a mama que estaría en casa de Bruno.
-Pasa Alek, Bruno ya no tardar en llegar salio con mama a la librería. Me recibió con una sonrisa extraña.
-Esta bien Tina. Balbuce, tartamudee de la sorpresa de verla en un short suelto y un polo y sandalias con sus pies desnudos.
Pase caminando con una evidente cojera por el dolor en la rodilla. Y me senté en el sofá acomodándome el polo, inquieto sin saber que hacer ni a donde mirar.
-Que pasa Alek estas mal? Me pregunto recorriendo con su mirada mi cuerpo como intentando descubrir la causa de mi dolor.
-Nada solo un golpe en la rodilla que me di en el futbol en la mañana. Le respondí como quien no da importancia al tema.
- Espera, espera, déjame ver. - Me ordenó.
Sentí sus manos blancas tomar mi muslo moreno, cubierto totalmente de ensortijados vellitos negros, contrastar con esa blancura sedosa de sus manos, mi mirada se clavo en sus blancos pies, subiendo por sus piernas sus muslos que se aproximaron y se rozaron con mi piernas su faldita alta y su blusita pegada su cabellera negra rozándome la cara y su olor de mujercita, mi verga reacciono sin remedio y se endureció entre mis piernas que no podía ocultar había ido sin cuadernos ni mochila ni nada en las manos, vio el golpe en la rodilla el morenito oscuro y la piel algo rasguñada.
-Espera traeré una pomada. Y subió las escaleras de su sala mientra yo le miraba el culito nalgón como se dejaba ver y las pantorrillas de sus perfectos piernas mientras su cabellera danzaba a sus espaldas, tome un cojín del sofá y cubrí mi erección.
Bajo y empezó nuevamente a masajearme el muslo, la rodilla con sus manos y esa pomada que despedía un fuerte olor de remedio, pero ella sin inmutarse me seguía masajeado.
-Saca el cojín de allí que terminara oliendo a remedio. Me dijo sacando ella misma el cojín de mi entrepierna.
Y el inocultable paquete apareció ante su mirada, elevando como una carpa el short deportivo. Nos miramos, un segundo dos tres no se cuantos pasaron mientras Tina se apoderaba de mi verga sobre el shor atenazándola con sus manos suavemente con los ojos abiertos me dijo.
- Que grande es ¡¡¡¡enséñamela!!! . Si? >Yo nervioso pero decido a no dejar pasar esa oportunidad.
Me baje rápidamente el short y mi verga salía toda larga, con su piel liza y morena, en medio de una abundante mata de vellos que me ocultaban los huevos y mi glande rosado latiendo, enseñándosela a Tina con mi sonrisa más inocente y picara que se me pudo dibujar.
-Ohh más grande que la de Richard, -su noviecito un patuquito de quinta- la tienes re grande Alek. –¿Quieres que te enseñe mi conchita, pero rapidito . ya?
Decía esto mientras su mano se perdía entre sus muslos tocándose la concha- vi. el la abultada marca el short de algodón eran dos protuberancias y en medio una raja oculta por el calzoncito y por enzima y los costados salían sus pelos rizados y negros. El short de elástico cedía a sus jalones y con el arrastraba su calzoncito y Mientras ella se bajaba el calzón yo veía la belleza de su concha oculta en una mata de vellos negros que abrió dejándome ver una raja rosada en medio y ese inconfundible aroma de la concha de mujercita que llegaba a mis sentidos, Ya mi verga escurría jugos y su mano masturbaba mi verga viéndola allí frente a mi. Escuchamos voces familiares que se acercaban a la puerta de calle y ella se separo se acomodo el short que ya lo tenia en la mitad de los muslos blancos y torneados, y me dijo
-Anda al baño corre rápido sales después de que te se haya bajado. Corrí me encerré en el baño nervioso algo asustado pero feliz de mi hazana, excitado y muy pero muy mojado, al punto de que me corrí apenas la masaje.
-Tina le dijiste a Alek que venga? Escuche a bruno preguntar inquieto.
-Si esta en el baño, se golpeo en el cole y le he frotado con una pomada.
Salí en un rato ya relajado y Bruno me miraba raro, como interrogándome, como preguntándome que ha pasado, y yo nerviosamente trataba de desviar esa mirada y revisar los cuadernos mientras su mami nos traía unos jugos y unos sándwiches y Tina salía de paseo con su novio.
-Chau mami ya regreso. Ah Alek que espero que te sirva de algo lo que te eche.
Los días pasaban y El recuerdo de Tina me dominaba en mis ritos masturbatorios. A la salida del Cole la seguía con la intención de acercarme a ella y conversar pero su novio siempre estaba allí y ella me sonreía de lejos y yo buscando que Bruno me propusiera ir a su casa o yo lo inducía pero sin resultados.
Hasta que Bruno me llamo un día y ese día después de hacer tareas, me pidió que le enseñara a pelear, a defenderse y en verdad yo no me lo imaginaba a Bruno en una pelea, seria por su feminidad que trasmitía, y como bien sabemos en una pelea, tienes que ser tan o mas agresivo que el adversario , tiene que salirte de los huevos el temple y la determinación de ir en la pelea hasta el final, pegar o que te peguen no hay termino medio, y eso no lo tenia Bruno, pero no podía hacer otra cosa que enseñarle a luchar lo que había aprendido en la calle trenzándome con los malos del nuevo barrio al que nos mudábamos o en las canchas del futbol cuando la cosa terminaba a patada y puñete,
Las “practicas” con bruno eran de un cuerpo a cuerpo, trenzados en el suelo, revolcándonos , ajustándolo y permitiendo que el me reduzca, -dándole así confianza- enseñándole a esquivar los golpes, pero ese cuerpo a cuerpo tenia efectos distintos a los queridos, normalmente enciende la ira, si recibes un golpe te dan ganas de responder dos y tres mas, pero Bruno con su cuerpo siempre terminaba pegándome su culo a mi verga , y yo atenazándolo por detrás, y entre forcejo y forcejeo terminaba agarrándole el culo y el percibía que yo me erectaba a mas no poder como sucedió ese primer día e que tuve que renunciar a continuar la practica por que mi verga se había endurecido y el la había sentido al punto de que ya sentado en la alfombra jadeado y reposando del trance, Bruno en un movimiento imperceptible por mi metió su mano debajo de mi mochila que cubría la erección y tocando mi verga suavemente me pregunto con una sonrisa e sus labios :
-Porque se te ha parado. ah?
Y yo si respuesta, mudo paralizado por haber sido descubierto y sentís su suave mano sobre mi pinga endurecida.
-No se, ¿a ti no se te para a veces por cualquier cosa? A mi si. Hice un ademán para que me soltara.
-Si se me para, pero no como a ti así tan grande, la mía es muy chiquita y cuando se me para no se me nota. Me decía sin sacarme la vista de allí
Ese dialogo quedó cortado cuando entro Tina al salón y yo me inquiete mas aun y Bruno también pues se había creado un ambiente de excitación entre los dos, Bruno nervioso le contó a Tina que estábamos practicando lucha libre y ella echo a reír diciendo.
- Ahhh Brunoo ¿tu peleando? Alek ya te llamare para que me enseñes a pegarle a mi novio ¿ya? Y se retiro riéndose burlonamente. El que tenia ganas de pegarle a su noviecito de quinta era yo.
Esos juegos se repitieron algunas veces al punto que era como un pacto secreto que deberíamos cumplir y en el cual los rose, los manoseos eran cada vez mas atrevidos , mas explícitos al punto de llegar a tener a Bruno boca abajo reducido e inmovilizado y yo sobre el con mi verga dura contra su culo suave y caliente, percibiendo que a el también se le paraba su verga pero era pequeña diminuta que Casi no se notaba l sentí porque en los forcejeos mi muslos se metían entre sus piernas y sentía su bultito. Mi curiosidad me venció y le pedí que me la mostrara quería ver como era.
-Bruno a ver como es enséñamela.
-Ya pero tu me la enseñas para ver como es la tuya, si?
Hecho el pacto Fuimos al baño nos bajamos los buzos y nos mostramos las vergas la de el un glande rosadito casi sin tronco y unos huevitos pegados a la base era casi toda una sola cosa pequeña mas aun oculto por los vellos puvicos que tenia en abundancia y la mía una cosa negra que me colgaba con un lomo en el que se dibujaba unas venas que la surcaban y terminaba en una cabeza de fresa como péndulo de carne ante o cual Bruno acerco tímidamente su mano blanca y acaricio mis huevos y mi verga sin decirme nada solo la miraba tocándola.
Atiné a subirme el buzo y salir apresuradamente del baño temiendo lo pero ser descubiertos por Tina o los padres de Bruno, pero la sensación de suavidad de su mano la calidez de su piel provocaron una erección descomunal en mi verga, que latía a mil como recordando a Tina.
Bruno Salí a mi encuentro y con una sonrisa picara en su rostro me pregunto:
-Se te ha parado?
-Si.
-A mi me ha dado mucho calor en mi espalda. ¿Por qué? Dime, me interrogo.
-No lo se. Mejor me voy a casa estoy algo retrazado.
Me retire llegue a casa fui a al ducha y me masturbe pensando y recordando aquella caricia de Bruno y de Tina, Después de lo cual me hice la promesa de no volver nunca mas a su casa. Y evadía por mil excusas pero en mis sueños los tenia a los dos, una noche Tina otra Bruno y mis pajas eran interminables.
Aun que evadía ir a su casa, los juegos continuaron en el salón de clases en la carpeta, Con los roses de sus piernas y el ya sabia que eso me excitaba y me ponía erecto como un fierro y eso lo disfrutaba el y yo también. Resultaba que entre yo y Bruno había algo que iba en aumento y cada vez mas atrevido y desenfadado aunque cuidábamos de no se sorprendidos por nadie.
Una mañana ya nos disponíamos a salir a las clases de deportes y ya en la cancha veo a Bruno enfundado en su traje deportivo y participando de las practicas, con el profesor allí dándonos las instrucciones y el alejado de mi y yo de el al termino de esa rutina , como siempre nos disponíamos a las duchas yo particularmente esperaba un rato a que se descongestionaran las duchas para luego bañarme mas cómodamente y era que siempre era objeto de bromas de mal gusto, por lo larga, delgada y cabezona –no tenia el grosor que adquirió a mis 19 años - y prefería evitarlo , Bruno se me acerco y entro a la ducha conmigo, yo turbado nervioso inseguro y el también, pero allí estábamos, me desnude rápidamente y me metí al agua mientras Bruno permanecía vestido mirándome el cuerpo como paralizado, el agua fría y la tensión del momento hizo que mi verga mantuviera la serenidad rápidamente me Salí y me empecé a secar el cuerpo mojado mientras Bruno me decía:
Espérame a que me duche no me dejes acá solo.
-OK Pero apúrate ya empiezan las clases. Lo apure mientras me secaba el cuerpo.
Pero la desnudes de bruno me termino de turbar su piel blanquísima y sus pies finos como los de Tina su culo redondito sus caderas amplias, su cintura estrecha y espalda fina delgada sin la anchura de los demás chicos de su edad, y sobre todo sus nalgas, adornadas con una profunda raja en medio, su pubis velludísimo del cual apenas sobresalía un glande rosadito que era su pija, pequeña diminuta, escondida en esa mata de vellos, me excito haciendo que me erectase desnudo frente a el, me la miraba nerviosamente mientras se duchaba de espaldas a mi moviendo las caderas y el cuerpito refrescándose con el agua de la ducha. Nerviosamente me puse el slip con el cual se formo una carpa levantada por el mástil de mi verga, y Bruno salio a mi encuentro con una toalla en la mano.
-Puedes secarme la esplada, si?
Lo tenia desnudo frente a mi, su afeminado cuerpo mojado por el agua, el retrocedió un poco y poso sus nalgas desnudas sobre mi slip que cubría mi verga erecta instintivamente electrizado por el placer hundí mi verga en medio de sus nalgas presionándole la tela de algodón en medio de su raja , como queriendo romperlo y lo abrasé por detrás besándole el cuello y las orejitas blanquitas que se enrojecieron rápidamente, se volteó quedando frente a mi y un beso tierno casi imperceptible sello esa unión mis labios sintieron por ves primera unos labios de un chico suaves ricos como los de una nena, mis manos acariciaron sus nalgas frías por el agua pero al separar sus nalgas y acariciar la profundidad de su raja estaba hirviendo de lo caliente, hasta tocar los finos pliegues de ano y llegar al hoyito, que se contrajo y se electrizo de placer provocando que el me mordiera los labios causándome dolor y placer, el tomo mi slip lo bajo, en el intento el elástico quedo enganchado en mi pene, que se flexiono hacia abajo para después soltarse y retornar fuertemente golpeando mi vientre causando un “plap” excitante, para después sentir su mano asiéndose de mi verga acariciándola, mientras nuestras bocas se seguían besando mas atrevidamente. escuchamos ruidos pasos y voces que se acechaban , nos separamos nos vestimos y rápidamente y salimos yo cubierto con la mochila sobre mi paquete y el a m lado riéndose nerviosamente de la situación que atravesaba pues pasaron frente a nosotros dos profesores que nos miraron medio extrañados.
Los juegos y sobre todo después de aquellos besos había quedado en mi un deseo irrefrenable de volver a besar esos labios, de tener esas nalgas en mis manos acariciándolas la visión de su desnudo cuerpo y el parecido físico con Tina, me hacían fantasear que era a ella a quien acariciaba y besaba y poseía, y por quien mi verga latía endemoniadamente, pero ir mas allá era difícil en el colegio por los chicos los profesores y todo ello no dejaba espacio para la privacidad Bruno me había insistido varias veces para ir a su casa pero yo le seguí rehuyendo pues sabia que sucedería lo inevitable y me resistía hasta el ultimo aliento a ceder a aquella tentación de cruzar el umbral de un simple juego al sexo real y pleno con Bruno, mis hormonas estaban totalmente fuera de control me masturbaba a diario recordando el beso de Bruno sus nalgas su calentura.
Terminaba de almorzar llegado del cole y me disponía como de costumbre a hacer mis tareas del día, pensaba en bruno sonó el teléfono,
-Alek te llama Bruno.
Mi corazón latía rápidamente no dude un instante en tomar el fono y aceptar su invitación a su casa para ayudarlo en las tareas de letras como lo hacíamos siempre, y me dispuse a tomar mi mochila del cole meter mis cosas , mís tareas y salir a su casa con el permiso de mama pues iba a hacer tareas con el .
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Muy lindo quedo algo inconcluso , esperemos nos cuentes mas y q lleguen a consumar un bcito lobito .
La señorita misteriosa Bcitos .
Gracias Ceci, pues claro que habra una segunda y hasta una tercera parte, espero les guste igual. un beso prisexx.
Lobo estepario
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