Carolina por fin eres mia I
Todo empezó de una manera muy sutil y yo diría hasta inocente, es así como empieza mi relato.
Era viernes y como ya era costumbre yo acompañaba a mi novia a salir de la escuela, salíamos ya de noche por que teníamos el turno vespertino, caminaba unas calles para tomar el trasporte publico y aprovechaba para cachondearla . Ese día era diferente, ella estaba enojada, por que le habían contado un chisme, “que yo andaba de caliente con una chava del turno de la mañana”... no aceptó que la tocara, ni siquiera besarla. Como era viernes solíamos fajar en su casa ya que sus padres eran comerciantes y solían llegar tarde, estuve apunto de cogérmela una semana antes, solo que nos cayeron de sorpresa sus hermanas mayores y todo se vino abajo, (es por eso que yo estaba demasiado caliente), me la había pasado pensando en ella y lo rico que seria tirármela; finalmente no quiso que la llevara hasta su casa y yo muy frustrado me dirigí a la mía.
Tenia la pija a explotar y solo pensaba en llegar a jalármela para desfogarme, a todo esto he de decir que ya han pasado 3, años yo tenia 17 cuando pasó. Al llegar a casa (yo vivo en un edificio de 9 pisos) me encontré en la planta baja a Caro, mi vecina quien en ese entonces tenia 18 y estaba ya estaba en la prepa, mmm... Carolina, como describirla; es una reina desde su forma de ser, muy buena onda, piel blanca, ojos negros, labios rozaditos y esas piernitas blancas que luce con sus falditas, nalguitas que harían hetero a cualquier gay, sus nalguitas eran unas cosas hermosas y sus pechos un 32D (mas adelante lo descubrí), no eran ni muy grandes ni muy pequeñas, pero si lindos y redondos.
Me encontré a caro, venia bajando, la saludé, la conocía muy bien, le pregunté a donde iba, respondió con su dulce voz que al “Oxxo” (tienda mini súper), me ofrecí a acompañarla y así aprovechar para distraerme de mi novia. Al parecer se acababa de bañar por que tenia el cabello húmedo y desprendía un olor hermoso, como a fresas y duraznos. De regreso al edificio nos encontramos con que la puerta de abajo estaba cerrada, ella no traía sus llaves y estaba solita en su depa (yo si traía las mías pero no dije nada). Nos sentamos en una banquita a esperar que un vecino subiera o bajara para que abriera, nos pusimos a platicar tonterías hasta que mi mirada se quedó fija en ella, se sonrió y nos besamos, cuales novios de años.
Me puso a mil y me la llevé a la parte sombría de la entrada, la senté en mis piernas y empecé a tocar su vientre y pechos, muy suavemente, ella respondió haciendo movimientos circulares en mis piernas, hasta que poco a poco llego a mi bulto. Ahí empezó a frotarlo con fuerza, su respiración comenzó a agitarse, mi mano bajó hasta su entrepierna, no paraba de oler su cabello... era delicioso. Hizo una pausa y me dijo despacito "no me puse nada abajo", sin dudarlo metí mi mano en su “pants”, descubrí que no tenia vello púbico, se sentía muy licito y suave. Todo esto vino a ser interrumpido por alguien que bajaba, nos separamos muy discretamente y subimos riéndonos. La persona que bajaba era un conocido el cual saludé, me dio una palmada en el hombro y me dijo "wey esa mamita ya es tuya, quiere un chingo con tigo" no le tome mucha importancia y subí, la dejé en su puerta, me besó la frente y se metió.
Me sentí muy estúpido por no haber seguido el faje pero asentí con los hombros y abrí mi depa, encontré una nota de mi madre que decía que tenia una cena muy importante con gente de la empresa y llegaría tarde. Preparé la ducha y apunto estaba de meterme a bañar cuando tocaron a la puerta, era Carito, "chiquita linda" le dije cuando abrí, me dijo que no quería cenar solita... no la deje hablar y la empecé a besar, me la lleve directo a mi recamara, me quité la toalla que traía en la cintura y mi pene quedo al aire libre. Lo tomó como si ya lo conociera, me empezó a masturbar con cierta torpeza... mientras yo me dedicaba a quitar su camisita para poder ver bien sus tetas. Las lamí, las bese y así fui bajando hasta llegar a su sexo. Ahí me perdí, empecé a chuparla desde el ano hasta su clítoris, la desnudé completamente ya que me estorbaba el “pants” que aún estaba en sus tobillos. No deje pasar momento alguno para meterla a la regadera, (como cada recamara tiene baño adentro cerré mi cuarto), abrí a la llave del agua caliente y esta misma empezó a caer por su espalda, sus muslos... esos muslos con los que ya me había masturbado pensando en ellos. Sus nalguitas blancas solo contrastaban con su ano cafecito, ella decía que mi madre le preocupaba, que llegara en cualquier momento, la besaba pera que dejara de hablar.
La puse de espaldas y bajé hasta su colita, le di con mi lengua a su ano y a su rajita que ya estaba hinchada y rojita. Su ano aceptaba muy bien mi dedo y ella no decía nada mas que “así papi, así mi niño, que me arde la colita" no quería irme a los extremos pero mi verga estaba a reventar. Puse mi verga en la entradita de su año y en combinación con el agua caliente y un poco de espuma le hice presión y apenas se comió un poco de cabecita, luego un poco más hasta que se le escaparon un par de peditos que nos hicieron reír a los dos. Eso fue lo que provocó que la mitad entrara, después todita se la comió. Me dijo que le estaba ardiendo mucho y que sentía que se salía otro gas, a lo que yo dije bromeando “mientras no sea con premio todo esta bien”.
Nos quedamos así por un rato, hasta que ella solita se empezó a mover al grado que me hico volar, la tomaba de las caderas y era hermoso ese culito tragando verga, se movía como si fuese una penetración vaginal. Yo no pude más, antes de que me viniera ella tensó fuertemente el culo, hizo una pausa y casi se desploma. Provocó que mi pene se saliera, se agarro de la llave de la regadera, se volteo y abrió la llave, enjuagó mi verga y se lo metió a la boca, hasta que hizo venirme, sentí que estaba en el cielo. El espectáculo que hacían sus labios moraditos del frió y mi semen en sus pechos y manos fue interrumpido cuando tocaron a mi puerta, era mi madre que solo me dijo “estoy cansadísima me voy a la cama” Caro se levantó y me dijo “¿Y ahora como me voy?” no contesté y la cubrí con una toalla.
Salimos hacia mi cama, despojé las sabanas y metí su cuerpo helado. Mi pene hirviendo y su cuerpo fueron detonantes para una nueva erección. La besé y restregué mi verga en su vagina, cuando estaba apunto de metérsela me dijo “espera soy virgen por ahí”, me explico que su prima le había enseñado a meterse un consolador por el culo y así disfrutar sin tener que introducir nada en su sexo, solo estimulaba su clítoris, yo le dije que no le iba a doler... “vas a ser mía esta noche” y la besé. Metí la cabeza de mi palo, ella dio un brinquito, la besaba y metía una parte, así hasta que entró completamente. Me miro y me confeso que había soñado ese momento, mi cama, mi cuerpo; todo era como lo deseaba, “¿Por qué nunca me lo dijiste?” ella solo replicó con un "hombres cuando entenderán"...
Esto sigue... luego les contare como amanecimos cogiendo
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