Vacaciones en Rio de Janeiro
Espero les guste. Soy soltera, tengo 35 años de edad y tengo un cuerpo lindo sin ser una escultura, mis amigos me dicen que tengo unas tetas hermosas y un culito duro y bien parado.
En el año 1994 unos amigos me invitaron a pasar las vacaciones en Río de Janeiro aprovechando que se celebraban los carnavales. Yo acepté de inmediato, sabiendo como ellos la habían pasado el año anterior. En esa oportunidad se divirtieron mucho y la pasaron muy bien sexualmente.
Luego de hacer todos los preparativos partimos unos días antes del inicio de los corsos y nos instalamos en un hotel de la zona de Lebrón que ellos conocían. Nos asignaron un departamento de dos habitaciones con un pequeño living que daba a la calle, desde el cual se veían las terrazas de los edificios vecinos, en donde había pequeñas piletas de natación con gente de todas las edades que tomaban sol totalmente desnudas.
Al llegar nos recibió el Gerente que cuando lo vi me quede dura, era un moreno de aproximadamente 1.90 de altura, hermoso y a pesar de estar con saco y corbata, se veía que tenia un físico muy bueno. Recibió a mis amigos con besos y abrazos debido a que se conocían de años anteriores.
El primer día a la tarde salimos a caminar un rato y luego fuimos a cenar, al día siguiente nos dirigimos a la playa y quede asombrada por la forma en que se conducían los brasileros. Ellos con unas pequeñas mallas que mostraban a todos los bultos que tenían y ellas con unas pequeñas bikinis que comparadas con la mía, no cubrían nada. Yo parecía una monja.
Luego de pasar todo el día en la playa, regresamos al hotel y con mi amiga nos metimos en la bañera comentando todo lo que habíamos visto. Las dos estábamos recalientes, los muchachos al ver que demorábamos, entraron al baño y nos reclamaron un lugar en la bañera que era bastante grande. Al rato comenzaron las caricias y como se podrán imaginar terminamos cogiendo como locos.
A la noche fuimos a tomar unas copas al bar y en el lugar estaba el gerente que de inmediato se acerco a nosotros. Nos preguntó como nos había ido en la playa y si la habíamos disfrutado. Mi amiga le contesto que bárbaro, pero que lo mejor había pasado en el departamento y le guiñó un ojo. El se sonrió y le pellizcó disimuladamente en la nalga.
A continuación nos invito a concurrir a una fiesta que había organizado para el día siguiente con su esposa. Agregó que estarian algunas parejas más.
Nos presentó a un matrimoñio español que estaba a su lado, estaban hospedados en el mismo hotel y también estarían en la reunión. Ella era una mujer de aproximadamente 40 años con un cuerpo muy bien cuidado y él tendría algunos años mas. Esta pareja ya conocían a mis amigos, se habían encontrado en años anteriores y por lo que me comentaban siempre concurrían para los carnavales y se divertían mucho, lejos de los hijos y los problemas diarios.
Ya mi amiga me había relatado con detalles como eran las fiestas de carnavales en la casa del gerente. Terminaban cogiendo de cualquier forma y sin ningún tipo de problema, pero con mucho respecto por los gustos de los demás.
Esa noche en el departamento solo se conversó de la fiesta del día siguiente y los muchachos nos dieron un adelanto a las dos. Terminamos cuando ya el sueño no nos permitía dejar abiertos los ojos.
Al día siguiente nos levantamos tarde y llegamos al comedor para desayunar casi cuando estaba por cerrar. Agarramos los bolsos y en un Remis nos trasladamos hasta la casa de nuestro anfitrión. A llegar salió a recibirnos vestido únicamente con un slip o “chunga” como ellos la llaman. Me quedé dura viendo el paquete que tenia y eso que se lo notaba totalmente flojo.Nos recibió a las dos con besos y nos hizo pasar a una habitación para que nos pusiéramos cómodas y dejásemos nuestras cosas. Habían preparado una habitación para las mujeres y otra para los hombres. Al entrar me encontré con la española totalmente desnuda y acostada en una especie de camilla. Estaba acompañada por una mujer morena muy hermosa que tenia puesta una bata rosa y que resulto ser la esposa del gerente. Estaba terminando de depilarla y le había dejado solo una pequeña mata de pelos en forma de corazón sobre la vagina. Esta se veía brillar mucho debido a las cremas que le había colocado. Al verla me dio un poco de vergüenza debido a que yo había descuidado un poco mi monte de Venus y tenia un pequeño matorral negro. Con mi amiga empezamos a sacarnos las ropas para ponernos unas bikinis. Cuando la morena vio mi entrepierna me preguntó si me gustaría ser depilada. Al ver que tenia todos los elementos, que ya la española se había levantado y se estaba retirando de la habitación totalmente desnuda, acepté. Me acosté en la camilla, esa era la primera vez que una desconocida me tocaba para depilarme, me preguntó como quería quedar y le contesté que me gustaría quedar totalmente depilada. Comenzó su tarea y a la hora agarró un espejo y me mostró mi vagina sin un solo pelito. Me pasó una crema suavizante. Sus dedos estaban en mis labios vaginales, lo cual me hizo sentir en las nubes y comenzar a mojarme un poco. Ella al ver lo que me estaba pasando se sonrió, pero no dejo de aplicarme la crema. Pasaba los dedos en los labios de mi conchita e introduciéndolos un poco. Al terminar le agradecí con un beso lo que me había hecho y me puse el bikini, salimos de la habitación. La morena se sacó la bata y para mi sorpresa estaba totalmente desnuda. Tenía un cuerpo que parecía una diosa. Nos dirigimos hacia el parque trasero en donde había una pileta de natación y se encontraban cuatro parejas más. Nos presentaron y comenzamos a charlar de cómo la estábamos pasando y esas cosas del momento. Me senté en unas reposeras con mi amiga. El gerente muy amablemente nos trajo unos refrescos. Desde donde estábamos observamos a una de las parejas, él sentado en el borde de la pileta y ella haciéndole una hermosa mamada. En el otro extremo otra parejita que estaba tomando sol totalmente desnuda. Eso me animó a sacarme la parte superior del bikini para poder tomar sol y que no me quedaran marcas. Mi amiga ya se había desnudado totalmente y estaba con las piernas abiertas, me pidió que le pasara una crema solar lo cual hice por todo su cuerpo, inclusive entre sus piernas y conchita. Ya eran cerca de las dos de la tarde cuando nos llamaron para que fuéramos a comer algo. Había una mesa con diversas frutas, fiambres, jugos y bebidas varias, comimos y nos pusimos a charlar animadamente. Luego empezó una pareja a bailar y al rato estábamos todos haciendo lo mismo. Fuimos cambiando de pareja, yo sentía unas hermosas pijas pegadas a mi cuerpo. Cuando estaban pasando una música lenta, el gerente me agarró de la cintura y me acercó a su cuerpo. Sentí el bulto que tenía, ya no estaba flojo. Miré hacia abajo y la cabeza casi asomaba por la parte superior de la chunga. Me le apreté como una loca y comencé a frotarme contra él suavemente. Yo sentía sus manos en mi espalda y se dirigían hacia mi bikini. Mis pechos desnudos contra su pecho. De pronto sentí que el bikini se me caía. Me había desatado los nuditos que tenia a los costados. Me dijo que así me vería mejor y más linda, mostrando a todos lo que yo tenía. Con una sonrisa le bajé el slip o “chunga”. Cuando me agaché para sacárselo, rocé con mi boca la cabeza de ese hermoso pene y le di un beso. Continuamos bailando hasta que fuimos interrumpidos por la esposa que vino a llamarlo para que la ayudara a preparar algo. Me pidió disculpas y se alejó con la promesa de continuar luego lo que habíamos comenzado. Yo recogí el bikini y me fui a sentar con mis amigos. Ellos comentaban lo que habían visto. Después de sus bromas agarré por la pija al novio de mi amiga y nos fuimos a la pileta, ella hizo lo mismo con mi compañero de viaje y nos siguió. En la pileta disfrutamos un largo rato de las caricias y besos de nuestros compañeros. Estaba parada dentro de la pileta junto a uno de los bordes, medio agachada hacia delante, miraba de lejos a la española como estaba mamando a un moreno que estaba parado junto a ella. Siento que me acarician de atrás y me apoyan un pene. Sin darme vuelta y pensando que era alguno de mis amigos, lo agarré y trate de guiarlo hacia mi agujerito. A pesar de la frescura del agua sentía unas ganas de tener algo dentro. Cuando logro introducirlo, note que era mas grueso de lo que yo conocía, doy vuelta la cabeza y veo con sorpresa que el que me estaba cogiendo era el esposo de la española. Me dio un beso en la mejilla y continuó con el mete y saca un largo rato. La tenia un poco corta pero de un grosor muy bueno, me llenaba totalmente. Yo sentía un hermoso cosquilleo en mi interior. Cuando estaba por acabar me pidió si le dejaba entrar atrás. Al decirle que si, me dio un beso en la nuca y la guió hacia mi agujerito posterior y haciendo un poco de esfuerzo fue entrando. Sentí como si me partiera por lo grueso que la tenia, se quedo quieto abrazándome y acariciando mis pechos y metiéndola muy despacio. Sentí que la había metido toda, comenzamos a movernos los dos, sintiendo su cuerpo golpeando contra el mío. Cuando estaba por largar la leche me agarró los pezones de una manera muy especial que me recalentó. Comencé a moverme mas rápido y sentí como mis intestinos se llenaban de semen, nos quedamos quietos un largo rato hasta que a él se le salió de mi interior. Me di vuelta y le pase los brazos por el cuello y le agradecí lo que había hecho con un beso. Nos separamos y debido a que ya estaba por anochecer salí de la pileta. Junto con mi amiga nos fuimos al interior de la casa para darnos una linda ducha y prepararnos para la noche. Nuestra preparación la omito para no hacer mas largo este relato Yo me puse un vestido de seda que se me adhería al cuerpo y no me puse ropa interior. Mi amiga se puso una solera casi transparente que le quedaba muy bien. Nos dirigimos al quincho en el cual el gerente y su esposa habían preparado una mesa con carnes frías, ensaladas y algo que a mi no me gusta, mariscos. Había jugos y bebidas para todos los gustos, nos sentamos alrededor de la mesa y disfrutamos de la linda cena. Como mi compañero de viaje y yo éramos los únicos que nunca habíamos estado en el lugar, el gerente nos comentó en que consistían los juegos que pensaban hacer. Sobre una mesa de billar que había en la sala habían colocado dos grupos de papelitos numerados, uno para los hombres y otro para las mujeres. Cada uno de nosotros debía tomar uno para saber el orden de los participantes. Como mi acompañante y yo éramos nuevos, seriamos los primeros y los anfitriones los últimos en tomar un papel. Luego había otro grupo de papelitos con las sorpresas y que debíamos ir tomando cuando nos tocara jugar. La cena siguió un largo rato, regada con buenos vinos. Cuando ya eran como las 10:00 de la noche, la española se levantó y preguntó que nos pasaba, que parecíamos todos unos aburridos. Le dijo al gerente: - Decime ¿Cuándo comienza la fiesta?. Al escuchar esto todos aplaudieron y se empezaron a levantar. Nos encaminamos hacia la sala. En el lugar había una luz tenue que iluminaba un gran colchón inflable que estaba a un costado de la mesa de billar. El gerente me pidió que tomara un número y luego siguieron el resto de los participantes. A mi me tocó el 4 y a mi amiga el 1. Cuando todos ya sabían el orden de partida, le pidieron a mi amiga que levantara otro papelito y le salió como “castigo”: que debía desnudarlo primero y chupar luego como mínimo 10 minutos el pene del que tenia el 6. El 6 resultó ser el gerente. Inmediatamente se paró en el medio, se sacó la ropa y se acercó al gerente. Comenzó a desnudarlo lentamente. Cuando lo desnudó, lo empujo hacia el colchón y lo hizo acostar de espaldas con las piernas colgando, ella se puso en el medio y no se como hizo pero casi se la trago toda. No paró hasta sentir la leche que estaba saliendo a borbotones por el costado de su boca. Mientras tanto el juego continuaba, cuando me tocó agarrar el papelito, me salió que tenia que recibir los penes de los números tres y cinco. Inmediatamente se levantaron: uno era el esposo de la española y el otro un lindo moreno. Ellos me desnudaron y luego yo hice lo mismo con los dos. El moreno tenía una pija de aproximadamente 20 cm. y con un lindo grosor. Como yo sabia el tamaño del español, le pedí que se acostara de espaldas para poder introducírmela por adelante y al otro por atrás. Yo de solo pensar que me ensartarían ya estaba toda mojada, se acerco la esposa del gerente y me pregunto si ya había probado alguna vez la doble penetración a lo que le contesté que no. Me pidió que esperara y regresó con un pote de crema. Comenzó a pasarle la crema al español por toda su pija, luego le puso un forro y despues hizo lo mismo con el moreno. Yo veía como las pijas aumentaban de tamaño sin tocarlas, luego ella se me acercó y me puso la misma crema en mi vagina y en la cola. Sentí sus dedos en mi interior y casi me la abrazo y me la como a besos. Comencé a sentir un calor intenso en ambas partes y unas ganas de tragarme las dos pijas ya. El español se había acostado de espaldas y yo me lo monte, comencé a bajar lentamente, sintiendo como se ajustaba a las paredes de mi vagina. Me daba la impresión de que la tenía más gorda que cuando me la metió en la pileta. Yo fui subiendo y bajando hasta que logre metérmela toda, él me estaba sosteniendo agarrándome las tetas y apretándomelas. Transpirando como una loca le pedí al moreno que me la metiera. Él se acercó, me abrió las nalgas y luego me puso la cabeza en la puerta. Me moví hacia atrás y sentí como si me partiera en dos. La tenía muy gorda, me preguntó si me gustaba, le contesté que si con la cabeza. Le pedí que fuera muy despacio. La sentía entrar y cuando ya la cabeza había entrado, empujé hacia atrás y me la metí casi hasta la mitad de un golpe. Sentí un dolor tremendo, pero trate de quedarme quieta, relajarme y disfrutar del momento. El español trataba de moverse para sentirme toda y el moreno despacito seguía entrando, puse una de mis manos atrás y noté que ya la pija la tenía casi toda adentro. Comenzamos a movernos los tres al mismo ritmo y yo sentía como el moreno temblaba en mi interior y pasado un largo rato me dijo que creía que no podía aguantar mucho más, me quedé quieta para disfrutar su penetración y él se me echó encima en el momento en que estaba acabando. Era hermoso como las dos pijas me estaban cogiendo al mismo tiempo, totalmente distinto a mi experiencia frustrada en épocas de estudiante en que dos compañeros de curso me la metieron y al minuto acabaron, la sacaron y me dejaron con las ganas El moreno cuando ya no pudo aguantar más, me agarró las tetas y me las apretó fuertemente haciéndome sentir un dolor hermoso, yo sentía a través del forro como largaba la leche. Con el español comencé un juego de entra y saca, siempre con el moreno atrás, hasta que también lo sentí gozar. Mi conchita no paraba de largar jugos, parecía que estaba orinando, dejamos la sabana que estaba sobre el colchón toda empapada, cuando ellos acabaron, les pedí que se quedaran un ratito en mi interior, yo sentía que seguía gozando lentamente. Cuando me repuse y ellos la sacaron de mis agujeritos vi que tenían los forros llenos de semen, se los saque y los vacié sobre mis pechos. El español al ver esto empezó a lamerme toda y el moreno se me acerco y le di un hermoso y largo beso en la pija. Luego nos quedamos un rato los tres juntos reponiéndonos de la linda cogida Cuando nos levantamos, me acercaron un buen vaso de vino blanco frió y me lo tomé como si fuera el ultimo de mi vida. Todos estaban cumpliendo los “castigos” que le habían salido en suerte. Al rato me encontré con el novio de mi amiga a quien le había tocado coger con la española. Me comento que era una máquina sexual, se la comió por todos lados hasta dejarlo totalmente flojo. Cuando gire la cabeza para verla, la vi en esos momentos con las piernas levantadas y una pija en su interior y a otro de los hombres con el garrote en la boca de ella que la chupaba como desesperada. Al verla en esa mamada, yo que tenia la conchita ardiendo, no sé si por la crema que me habían puesto o por la pija que me había cogido, le agarré la pija a mi amigo. Comencé a acariciársela hasta lograr que se reanimara, cuando ya me disponía a montarla, llegó mi amiga quien me agradeció y se montó ella de un salto. Se la ensartó hasta el fondo, le pregunté por donde andaba el gerente y me lo señaló. Estaba con una de las mujeres haciendo un 69 y su esposa lo acariciaba, al acercarme para verlo mejor. Ella mi hizo señas de que me sentara a su lado y seguidamente puso su cabeza entre mis piernas empezando una mamada que parecía no terminar nunca. Mis orgasmos parecían de nunca acabar, uno detrás de otro, yo mientras tanto le acariciaba la conchita metiéndole los dedos y sintiendo como salía una gran cantidad de jugos, me tire hacia atrás quedando acostada y ella metida entre mis piernas haciéndome gozar interminablemente. Yo estaba con los ojos cerrados y de improviso siento sobre mi cara el calor de una conchita toda empapada, era ella que se había subido y quería sentir mi lengua. Cuando acabo las dos estábamos extenuadas, nos levantamos y fuimos abrazadas hasta la mesa para tomar algo fresco. Yo sinceramente ya no daba más, había gozado mucho y tenía ganas de quedarme quieta mirando a los demás. Me senté en una reposera a la espera de que el gerente se desocupara, pero parecía que todas querían lo mismo, no lo dejaban un segundo solo. Lo vi coger de todas las formas imaginables, de pie, montado, acostado, en un 69, etc., de vez en cuando me miraba y me guiñaba un ojo. Cuando me repuse un poco me levanté y el moreno que me había cogido por el culo se me acercó y me dió un beso en la mejilla. Me preguntó cómo estaba y si tenía ganas de seguir la fiesta. Le contesté que si y comenzó a besarme y acariciarme toda. Me llevó en brazos hacia el colchón y de esa forma pude apreciar mejor la pija que tenia. Se la comencé a chupar, aclaro que casi no me entraba en la boca del tamaño que tenia, era hermosa, de un color marrón suave, la cabeza roja totalmente. Hicimos un 69, yo sentía su lengua en el interior de mi vagina, parecía que me la metía hasta el fondo y uno de sus dedos en mi culo me hacia ir al paraíso, era una delicia sentirlo. Luego tomó un forro, yo se lo puse, y lo monté abriendo mi vagina los más posible para poderla sentir bien. Igualmente toco fondo sin poder entrar toda, cabalgué hasta que no dimos más y acabamos en un largo orgasmo juntos. Me quedé acostada sobre él, sintiendo su respiración hasta quedarnos dormidos. No se cuanto tiempo pasó, pero al despertarme, el estaba dormido y me tenía abrazada. Yo seguía con su pija ya floja en la entrada de mi conchita, corrí sus brazos despacio para no despertarlo y me corrí. Le saqué el forro que estaba lleno de semen y le besé la cabeza. Luego me fui al baño en donde me di una ducha interminable y al regresar me estaba esperando con una copa la que acepté de buen grado. Seguidamente nos fuimos hacia el jardín y nos acostamos en una reposera quedándonos charlando hasta que nos dormimos. A la mañana siguiente al despertarnos vimos que la mayoría estaba durmiendo en distintas partes del jardín o en la sala, unos pocos se habían levantado y estaban tomando café, nos acercamos y todos comentaban lo lindo que había estado todo, principalmente cuando me trague las dos pijas. Ninguno se había vestido y luego a medida que se despertaban se acercaban haciendo bromas sobre lo ocurrido la noche anterior. La fiesta se volvió a armar en la tarde en que volví a coger con varios que me hicieron tener unos hermosos orgasmos. Con dos repetí la doble penetración, pero al gerente no lo pude agarrar, las mujeres parecían moscas alrededor de el, la esposa en un aparte me contó que es incansable en la cama y que a ella la deja toda dolorida. Le confesé que a mi me hubiera gustado tener un encuentro con él y me sorprendió diciéndome que no desesperara, que le hablaría y que en el hotel o en la casa mis sueños se harían realidad. Seguidamente me dió un tremendo beso que me dejo sin respiración y terminamos en un 69 en el medio del parque. Mi encuentro con el gerente fue al otro día en el hotel pero eso es otra historia que en algún momento les contaré. Un fuerte beso a todas y todos. Espero que si mi relato les gusto me lo hagan saber .
Ansiosa
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marimbero escribió:
Re: Vacaciones en Rio de Janeiro
Este relato en cuanto lo termine de leer me encanto!!! de veras que fue toda una orgia llena de pasion y placer... Felicidades y espero que sigas escribiendo tan buenos relatos como este..
2008-09-05 17:04:22
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