Un accidente que no se esperaba Sonia (Basada en la vida Real)
Sonia no vio la pequeña moto hasta que fue demasiado tarde y la golpeó con su automóvil; en la parte inferior, por estar tan apurada y querer ganarle al semáforo, debió detenerse al ver la luz amarilla. Sonia Bajó de inmediato de su móvil a auxiliar a la persona que conducía la motito, que estaba en el piso...preocupada se cercioró que respiraba y se estaba moviendo.
Sonia: - Tranquila...llamaré a la ambulancia.
Quién conducía la moto se quitó el casco, y el cabello largo y castaño bajó hasta los hombros...era una muchacha, joven y muy simpática; con un gesto de dolor en la cara, que se sentó para tomarse el pie izquierdo. Luego miró su motoneta dañada y la bolsa de correspondencia esparcida por toda la calle formando como un mantel de colores.
Ella preocupada murmuraba “tengo que juntar las cartas”, mientras Sonia la tranquilizaba; “Tenemos que llamar a la ambulancia Quédate quieta”. Desde su teléfono móvil llamó primero a una Ambulancia médica y luego al seguro, se puso en cuclillas junto a la joven, que parecía algo mareada y muy asustada.
Sonia:-¿Quieres que llame a alguien a un familiar tuyo?
Verónica:- No tengo familia aquí… soy del interior
Sonia:-¿Alguna Amiga?
Verónica: No… no tengo amigas aquí.
Sonia: ¿cómo te llamas?
Verónica: Verónica Castro me llamo, como la actriz
Sonia: (sonrió)…
Era increíble que aún en esa situación, la chica mantuviera el sentido del humor. Sonia tomó uno de los sobres del piso y llamó a la empresa de reparto de correspondencia, dándole los datos del cruce donde se encontraban. Llegaron casi todos al mismo tiempo la ambulancia, los representantes de la empresa de reparto y el agente del seguro. Verónica respondió preguntas, mientras el socorrista la atendía, la gente del seguro tomaba fotografías y pedía los datos de ambas…, se sentía apenada porque al estar distraída en sus cosas ocasionó tal percance; vio que la gente del seguro llenaba su papelería donde indicaba que ella fué la responsable.. Y era por su culpa, por querer llegar al juzgado más temprano, Sonia deja al agente de seguros y se acerca a los socorristas que ponían a Verónica en una camilla.
Sonia: ¿A dónde la llevarán?
Socorrista: La llevamos al hospital, tiene una lesión en el pie izquierdo, es necesario que le tomen una radiografía, que la revise un doctor. Está un poco dolorida, tal vez requiera de entablillado y enyesado.
Sonia: ¿Me puede decir adónde la llevarán?
Socorrista: Al Hospital Central, ya hemos hablado y allí la atenderán.
Sonia: gracias, yo iré más tarde…
Sonia fue primero al juzgado a dejar los expedientes que cargaba en su auto lo más rápido que pudo y que sus nervios se lo permitían de ahí se paso al Hospital Central. Verónica ya estaba internada y con el pie enyesado, le explico el doctor a Sonia (pensando que era un familiar), tenía una lesión en el cuello y en el pie, lo cual tardaría unas seis semanas con el yeso para poder recuperarse.
Sonia pasó a ver a Verónica, que estaba pálida, aunque ya no la veía tan asustada, vio que estaba tendida en una cama de la sala general.
Sonia: Me siento terrible, no sé como discúlpame; creo que debes tener ganas de
matarme.
Verónica: No... Bueno, si un poco, me has trastornado la vida, lo que me preocupa es el trabajo y serán semanas sin trabajar.
La chica se veía realmente preocupada, mientras que Sonia bajó la cabeza.
Sonia: ¿Cómo pude ser tan tonta? Bueno pero puedes ir con tu familia al interior mientras te recuperas, yo te llevaría con mi auto, no hay problema con eso.
Verónica: No puedo ir con mi familia y preferiría que no preguntaras el por qué.
Sonia: ¿Y qué harás?
Verónica: No lo sé realmente, me quedaré en la pensión… tengo tres meses de pago por adelantado; espero recuperarme pronto, el problema es la moto, no tengo dinero para repararla.
Sonia se sentía terrible, aunque Verónica no le habló con tono fuerte, ni le hacía reclamo, pero si estaba en una situación muy angustiante por culpa de ella. Además tenía la obligación moral de ayudarla y sabía muy bien que Verónica podía demandarla y quitarle una buena suma de dinero, ya que la responsabilidad absoluta del accidente era totalmente suya, y no tenía forma de evadirla, que era muy difícil que Verónica pudiera manejarse sola en un cuarto de pensión, no podía dejarla sola, más sabiendo que no tenía amigos en la ciudad, ni familia que se ocupara de ella.
Sonia: Voy a proponerte algo, vivo en un apartamento con dos cuartos, sería conveniente que te quedaras un buen tiempo mientras te recuperas, aunque casi no estoy todo el día, pero hay un portero que puedes llamar y en las noches yo estaría para ayudarte.
Verónica: No sé, es más, ni siquiera sé quién eres ni cómo te llamas, no creo que sea una buena idea.
Sonia: Me llamo Sonia Laurenti, me hubiese gustado haberte conocido en otras circunstancias, siento mucho haber complicado tu vida con el accidente, te pido que cuando menos me permitas ahora ayudarte. Me sentiría menos culpable si estás en mi casa que sabiendo que estarás sola en la pensión y sin trabajo por mi culpa.
Verónica sonrió, era exactamente lo que en ese momento sentía, además debía admitir que le sería difícil estar sola en la pensión y con poco dinero, ya que en su trabajo le pagaban por día, en ese momento, no contaba con fondos suficientes para subsistir con recursos propios. Por otra parte sentía que era una locura irse a vivir en el departamento de una mujer a la que no conocía en absoluto.
Sonia veía a la joven dudar y no la culpaba; también ella sentía que quizás no hacia bien en invitar a una mujer desconocida a vivir por seis semanas en su apartamento, era responsable por la situación de Verónica.
Sonia: Escucha: sé lo que piensas no nos conocemos, no sabes quién soy yo ni yo sé quién eres, por lo que te propongo una convivencia pacífica en estas semanas; yo estaría más tranquila sabiéndote con más posibilidades de estar bien cuidada y tu estarías en un lugar cómodo y quizás puede que lleguemos a ser amigas
Verónica: Está bien, acepto. (En realidad no tenía muchas opciones, la oferta de Sonia en esas circunstancias era como la salvación para Verónica.)
Sonia: (Sonríe)
Verónica: Tengo una pregunta: ¿Qué paso con mi moto?
Sonia: La hice llevar a mi taller… No te preocupes, mi seguro se hará cargo de la reparaciones; estará lista para cuando puedas usarla de nuevo. Te ayudaré en lo que pueda. Soy la responsable de ponerte en este aprieto.
Verónica: Gracias...
Sonia: Mañana mismo podrás irte de aquí, ya hable con el médico; iremos por tu ropa, y luego te instalas en mi casa.
Verónica: Está bien…
Sonia: Tengo que irme al trabajo… regresaré en la tarde. Gracias por permitirme que te ayude.
Sonia se fue y Verónica la siguió con la mirada, se dijo “Una mujer así, de seguro que no es lésbica”. Al menos debo agradécele me esta tendiendo una ayuda si no estaría metida en una situación más que difícil.
Verónica lleva un año al estar viviendo en la capital, después de tener una discusión con sus padres por su orientación sexual, descubierta por ellos (al leer unas cartas de Verónica en tono amoroso) le habían dado dos opciones: cambiaba ó se iba de la casa.
Verónica tomó sus bolsos con la motito que le habían regalado cuando cumplió 18 años, y se vino a la ciudad. No estaba dispuesta a renunciar a su forma de sentir las cosas. Cuando tenía 25 años estaba enamorada de alguien que ya había conocido llamada Pía en la temporada del verano en la ciudad, en un balnearia donde había vivido toda la vida, Pía iba frecuentemente al balneario para estar juntas… durante tres años habían vivido su relación de encuentros en tantos meses ,aunque siempre encontraba algún problema para estar juntas.
Verónica llegó a la capital con sus bolsos y su moto supo cuál era el principal problema de pía para estar con ella el tiempo completo… ella tenía su pareja en la capital, una pareja que llevaba más de cuatro años de existencia, a la que no quería dejar; sobre todo después de esperar frente al edificio donde Pía vivía por horas solo para verla llegar con otra mujer, Pía no podía creer cuando la vio. Entró al edificio con la otra, Salió unos minutos después se presentó y le dijo que la esperara en el bar que estaba a dos calles de allí, después de tres años de relación le dijo toda la verdad.
Pía: Te juró que no había querido lastimarla, que en verdad estaba enamorada de ella. Pero que era demasiado débil como para cortar el vínculo que Unía con Rita,
Le pidió tiempo, pidió disculpa, dio excusas y explicaciones habló por más de una hora pero verónica no cedió. Aquel día dio por terminada su relación con Pía, del mismo modo en que había terminado antes con otra relación. Verónica con un dinero que tenia ahorrado alquiló un cuarto de pensión y consiguió el empleo en la mensajería para repartir correo privado, No era un gran trabajo pero le permitía sobrevivir en la ciudad. Ya no podía regresar a su casa por el sencillo hecho de que teniendo tan asumida su homosexualidad, no podía aceptar el regresar allá a fingir que nada pasaba y vivir según lo que sus padres esperaban. Y se quedó en la capital a trabajar, la herida causada por la desilusión de Pía fue cerrada… conoció algunos lugares gay, a veces se sentía demasiado sola; pero cuando menos era fiel así misma y eso era más de lo que otras mujeres podía decir.
Después de cuatro días, ese jueves temprano en la mañana Sonia estaba en el hospital para buscar a Verónica. Había conseguido unas muletas alquiladas, así que Verónica podía desplazarse con cierta independencia, fue un poco dificultoso entrar al apretado auto.
Sonia: -Escucha... diremos que somos primas ¿si? En tu pensión y en mi edificio si no tienes inconvenientes.
Verónica: - No, claro que no
Sonia no quería líos en la pensión, donde la dueña se diera cuenta que verónica era una desconocida, pasaron por la pensión, donde Sonia se encargó de poner el bolso con ropa de Verónica. Como había acordado le dijeron a la señora que Sonia era prima de Verónica y que debido al accidente se quedaría en su casa hasta que se recuperase, Lo mismo dijeron al llegar al edificio, donde Sonia le presentó al portero. Una vez en el apartamento Sonia instaló a Verónica en el cuarto pequeño donde tenía la computadora y los papeles de los casos, en la cama marinera que había comprado. Verónica curioseo un poco los papeles de Sonia antes de preguntar:
Verónica: ¿En qué trabajas?
Sonia: - Soy abogada
Verónica: Ah, que bien. Yo hice preparatorio humanístico, pensaba dedicarme a las leyes.
Sonia: ¿Y qué pasó?
Verónica: No pude… tuve unos problemas familiares, así que al fin me recibí de profesora de Inglés y durante mucho tiempo di clases en mi pueblo, cuando vine aquí estudié computación, solo para estar preparada por si alguna otra oportunidad de empleo surgía.
Sonia: - Veo que eres una mujer inquieta… y si sabes de computación podrás echarme luego una mano con esta máquina que insiste en no obedecerme…en la heladera hay comida, cualquier cosa llamas al portero… ah!, y aquí te dejo anotado mi celular... Regresare como las siete de la tarde… espero que no te aburras mucho, En el China closet esta el televisor mas grande, hay un videos… no sé, tú ves lo que haces.
Verónica: - Esta bien, no te preocupes…
Sonia: - Bueno… no vemos entonces al rato ah, en la biblioteca del china closet hay una gran cantidad de libros, quizás encuentres algo interesante por allí… si te gusta leer digo.
Verónica: - Me encanta leer, así que asaltaré tu biblioteca.
Sonia reflejo una sonrisa y salió del apartamento apurada. Tenía un par de casos que atender en el día, mientras que Verónica quedó sola en el apartamento, descansó un rato y luego se decidió a ver la famosa biblioteca. Efectivamente había una enorme cantidad de libros atestando en el mueble, le llamó la atención ver “Los poemas de Bilitis” de Pierre Louys, y algunos libros de Cristina Peri Rossi, también algo de Paul Verlaine…
Tomo una novela de Peri Rossi, y regresó al cuarto pequeño dispuesta a disfrutar de la lectura, Verónica era una lectora ávida, así que en poco tiempo termino el libro, sorprendiéndose al encontrar tres relatos en el mismo alusivos al lesbianismo, en forma directa en dos de ellos y como referente en el tercer relato. Luego recordó que Cristina Peri Rossi era lesbiana… pero hasta ese momento no había tenido Oportunidad de conocer algo de su obra. Volvió a sorprenderse cuando comenzó a leer a Pierre Louys… las alusiones al tema Lésbico era más que evidentes. Fue en ese momento que empezó a pensar que si Sonia tenía interés muy marcado por el tema y que quizás podría ser lesbiana.
Verónica se quedó unos minutos pensando en ella, por tener dos libros referentes al tema no podía ya encasillarla en el mundo gay, seguramente en muchas bibliotecas existían los mismos libros, porque más allá del particular interés de Verónica por la temática, debía reconocer que era excelentes obras literarias. Sonrió para sí misma… dijo: “claro que sería bonito que Sonia fuera Lesbiana”, porque quizás con un poco de astucia, y un poco de ejercicio del arte de la seducción podría hacer que se interesara en ella. Era una mujer interesante, y había demostrado un gran sentido de la responsabilidad y muy buenos sentimientos al ayudarla del modo en que lo estaba haciendo. Pero también sería demasiada suerte.
Sonia llevaba tanto tiempo leyendo en su estudio que ya comenzaba a molestarle… seguramente tendría que visitar pronto al oculista, estiró los brazos y giró la cabeza, para darle un poco de alivio a sus hombros… Miró el reloj que tenía sobre el escritorio… era más de las siete de la tarde… entonces recordó que tenia a Verónica en casa, y que seguramente debía estar hambrienta… rápidamente se puso de pie, tiró todo dentro de su maletín y salió del estudio, tendría que tener en mente que ahora no estaba sola en casa, ahora la esperaba alguien… sonrió un poco irónicamente, desde cuando convivían con Adela unos días de una relación anterior aunque paulatinamente se fueron alejando la una de la otra.
Sonia paró en la rotisería donde solía comprar su comida muchas veces en la semana…aunque ella era muy perezosa al cocinar y además un total desastre para lograr mantener el refrigerador con algo que cocinar. Llegó a casa casi a las ocho de la noche…el papel como cuidadora estaba quedando por los suelos. Entró al apartamento y lo extraño el silencio… a esa hora esperaba que verónica estuviera viendo televisión; dejo los paquetes en la cocina y fue hasta el cuarto pequeño. Verónica dormía. Con un libro sobre el pecho, el cabello desparramado sobre la almohada, las piernas cubiertas por una frazada. Le tocó la mejilla para comprobar que no se hubiese enfriado… no, estaba tibia y también muy suave, deslizó una suave caricia antes de ir a la cocina a preparar los platos.
Trozó el pollo y puso una porción de ensalada con una porción de pollo en cada plato, sirvió la soda (Gaseosa) en vasos regresó al cuarto, abrió la mesa plegable que tenia para poner en la terraza y trajo la cena. Luego movió suavemente el hombro de verónica, que despertó sobresaltada.
Sonia: - hora de cenar… un poco tarde, lo siento
Verónica: - ¡Hola! ¡Buenas noches!
Sonia: - vamos a cenar, que debes estar muerta de hambre. Prometo tratar de regresar más temprano, pero me deje envolver con el trabajo.
Verónica: - no te preocupes Sonia
Mientras se ponía de pie, ayudándose con las muletas. Después de practicar en el día había logrado una cierta experiencia en su uso y transportarse fácilmente. Se sentó frente a Sonia y al ver el plato se dio cuenta que tenía hambre. Comenzó a comer una cierta avidez que hizo sonreír a Sonia. Cuando se dio cuenta que había dejado el plato limpio.
Sonia: - te sirvo más, creo que me he descuidado, no te he dejado casi nada en la heladera. El sábado iremos al supermercado y llenamos la heladera.
Verónica al ver ese tipo de plan con Sonia era extraño… esa forma de hablar le hacía sentir como si estuvieran casadas, Miraba comer a Sonia; con calma y hasta con una cierta elegancia. De pronto sus miradas se cruzaron y Sonia le sonrió, al comer acompañada era algo que llevaba mucho tiempo sin hacerlo.
Sonia: -te traigo más
Verónica: -No
Sonia: -Vamos come un poco más.
Verónica: - Bueno
Sonia sirvió unas porciones más pequeñas, y trajo la botella de soda al cuarto. Esta vez disfrutaron más del sabor de la comida, y Sonia busco conversación.
Sonia: - ¿Y cuántos años tienes?
Verónica: - cumplo 26 en dos meses
Sonia: -luces más joven, pensé que tenías menos edad ¿cómo haces?
Verónica: - Quizás al crecer junto al mar te hace parecer más joven... Aunque vos no puedes ser mucho mayor que yo
Sonia: - ¿Eso piensas? ¿Cuántos años crees que tengo?
Verónica: - como 28 años un poquito más quizás
Sonia:- cumplí 30 hace dos semanas, ya estoy viejita tanto que debo usar lentes para leer.
Verónica: - Ah, pero vos no digas que estas viejita… di que te gusta Usar lentes porque te dan aire intelectual.
La ocurrencia de Verónica hizo que Sonia soltara una risita. No era la primera vez que Verónica daba muestras de su buen humor… incluso inmediatamente después del accidente le había hecho sonreír.
Sonia:- ¿Y qué hiciste en el día? Espero que no te hayas aburrido mucho
Verónica:- No, no me aburrí, estuve leyendo una novela de Peri Rossi, y ahora estaba con el libro de poemas de Louys, que me parece muy interesante.
Sonia: - te gusta mucho leer entonces, hay gente que critica mis gustos literarios.
Verónica: - Si. Me gusta leer, aunque no tengo mucho dinero para invertir en libros, pero cerca de la pensión hay una biblioteca pública, y saco libros de allí… lo malo es que no tienen una gran abundancia de temas cuando me toca ir por el centro de repartir correspondencia voy a la Biblioteca Nacional, me hice socia poco después de llegar a la capital hay más abundancia de material, lo malo es que te dan poco tiempo para leerlos, y con el trabajo; pues a veces es difícil tener tiempo.
Sonia: - es verdad, también se me complica leer cuando estoy atorada con los casos. Sin embargo es un placer al que trato de no renunciar, además no puedo con la condición , si estoy cerca de una librería, tengo que entrar y si entro termino comprando algo, me alegra que alguien más que yo aprecie esos libros.
Verónica: - pues con el tiempo que estaré aquí podré hacer buen uso de tus libros.
Sonia: - Y recuerda que tendrás que echarme una mano con la famosa computadora.
Verónica: - Claro que lo recuerdo, solo tienes que decirme en qué cosas.
Sonia: - pues ve prendiendo la máquina mientras yo llevo los platos a la cocina… digo, si te sientes bien.
Verónica: -Claro que estoy bien… es un poco molesto con este yeso, pero hoy no me ha dolido; de todas maneras antes de acostarme tomaré un calmante, por las dudas.
Sonia: - Me parece buena idea… espera, te arrimo una silla.
Ella se instalo frente a la computadora de Sonia, mientras llevaba los platos a la cocina, y plegaba a la mesa para dejarla de nuevo en la terraza. Encendió la máquina
Verónica: - tu dirás
Sonia: - primero que nada miremos el correo electrónico… no corrige los errores de ortografía como se supone debería hacerlo.
En pocos minutos Verónica resolvió el tema, el diccionario estaba mal indicado. Después le hizo una firma digital para todos los correos salientes, y le creo carpetas para los entrados. En poco menos de una hora todo el tema de correo electrónico estaba reparado y ordenado.
Sonia: - Eres muy buena en esto
Verónica: - No tanto, solo que me gusta mucho
Sonia: - ¿No has buscado empleo para hacer este tipo de trabajo?
Verónica: - Algunas veces hago algo en la mensajería… en la noche, me lo pagan como extra, cuando hay muchas entrada de correspondencia, también les he hecho algunas planillas para manejo de gastos.
Sonia: - ¿Y no le has pedido para estar en la oficina, en lugar de arriesgarte en la calle?
Verónica:- Sí, sobre todo cuando uno esta cerca de las mujeres, Verónica muy seria, riendo de inmediato al ver la cara azorada de Sonia. – estoy bromeando mujer, sucede que económicamente me es más redituable la entrega de correspondencia que estar dentro por un sueldo fijo mensual. Por eso prefiero seguir en la calle en el día, y hacer alguna cosa en las noches si lo necesitan pero con pago aparte.
Sonia:- Ajá, comprendo, bueno Me voy a dormir, creo que ambas estamos cansadas. Te traeré agua para que te tomes el calmante… si me necesitas me llamas.
Verónica: - Gracias, pero puedo levantarme… de todos modos, te llamaré si es necesario.
Sonia se fue a su cuarto. Estaba más tranquila de tener a Verónica en casa… se quitó la ropa con cuidado, como siempre y se metió en la cama, Muy cansada, había sido un día demasiado largo, pero definitivamente... al tener a Verónica en casa al regresar se sintió acompañada. Los viernes eran días agitados para Sonia, así que salió muy temprano de casa. Tanto que Verónica aún no despertaba. Así que le dejó una nota en la pantalla de la computadora. “Regreso como a las siete de la tarde, traigo la cena. Llama a la rotisería, para que pidas algo para el mediodía, le dices que lo pongan en mi cuenta. Tardaran como media hora en traerlo, cualquier emergencia me llamas al celular”.
Verónica despertó hacia media mañana probablemente los medicamentos provocaron esa inusual cantidad de horas de sueño. Vio la nota y sonrió, era del estilo de Sonia. Se puso un equipo deportivo y fue hasta la sala, encendió el televisor busco algo con que entretenerse… pero a esa hora solo había programas de cocina, o novelas. Abrió las puertas del mueble debajo, junto al televisor en busca de algún video para ver. Se llevó una nueva sorpresa… en el mueble había varias copias de películas con temática lésbica desde la divertida “La amante de mi mujer” hasta la excelente “cuando cae la noche” puso el video “cuando cae la noche” porque había oído hablar mucho de esa película, pero nunca había tenido oportunidad de verla… se metió tanto en la historia que cuando el teléfono sonó, se sobresaltó…Por unos minutos dudó en responder, pero luego pensó que quizás era Sonia quien llamaba, así que levanto el teléfono
Teléfono: - Hola, ¿quién habla?
Era una voz femenina, en un tono no precisamente amable, Verónica mantuvo la calma y respondió.
Verónica: - ¿Con quién desea hablar?
Teléfono: -¿En la casa de Sonia Laurenti?
Verónica: - Si, pero ella no se encuentra. ¿Quiere dejarle algo dicho?
Teléfono: -¿A qué hora regresa?
Verónica: - Como a las siete de la tarde… Dígame quién es, así se lo digo cuando regrese
Teléfono: - Soy Adela Herrera… la llamaré más tarde, Gracias ¿Quién eres tú?
Verónica: - Yo soy prima de Sonia, estoy pasando unos días aquí
Adela: Ajá… claro bueno, si la ves por favor podrías decirle que llamo más tarde?
Realmente la tal Adela no se destacaba por su simpatía, mientras Verónica regresaba a terminar de ver la película. Agradeció sus conocimientos de inglés, porque la película no estaba subtítulos, seguramente Sonia compraba por internet, no era nada fácil encontrar este tipo de videos en la ciudad. Cuando terminó la película pidió algo para comer en la rotisería y se dispuso a elegir lo que vería en la tarde.
Recepcionista:- Doctora Sonia la busca la señorita Introini
Sonia:- Que pase…
Sonia se quitó los lentes…. Le sorprendió que Adela viniera a verla, seguramente estaba de paso por la ciudad, porque llevaba ya un par de años trabajando fuera del país, se puso de pie justo en el memento en que Adela entraba a la Oficina. Se miraron por unos segundos, y se fue Adela quien tomó la iniciativa y le dio un abrazo a Sonia
Adela:- Te ves linda como siempre…
Sonia:- Gracias… también tú te ves muy bien.
Sin poder disimular que la situación le incomodaba un poco… Adela traía una falda negra ajustada y con un largo que permitía ver más que largamente sus hermosas piernas., el cabello rubio y largo caía más allá de los hombros.
Sonia: ¿Y qué haces por la ciudad?
Adela: - viene a presentar la nueva línea de calzado, y a probar un poco el mercado de aquí, estaré unos dos meses en la ciudad.
Sonia: - ah que bien…
Adela: No pareces muy contenta con la noticia
Sonia: si sí estoy contenta, a la vez sorprendida también
Adela: pues que bueno, porque a mi si me alegra verte de nuevo
Tomando la mano de Sonia y reteniéndola un poco, antes de soltarla, lo suficiente para hacer que Sonia la mirara, y que las miradas de ambas se cruzaran, Sonia sentía que el rubor subía a sus mejillas, odiaba que le sucedieras ya que la ponía evidencia cuando algo le ponía nerviosa.
Sonia: ¿Quieres un café?
Adela:- café mujer, es hora de almorzar veo que no pierdes la costumbre de ser una desorganizada con las comidas, ¿porque no dejas eso papeles y me acompañas? He pasado tanto tiempo fuera de la ciudad que casi no reconozco nada
Sonia:- tengo mucho trabajo Adela.
Adela: - por favor! ¿Te niegas a acompañarme? Me haces sentir muy solitaria!
Sonia Acepto la invitación que le hizo Adela, se pusieron de acuerdo en que restaurante iba ir, tomaron la decisión de ir un restaurante más cerca en el estudio de Sonia.
Adela quien inicio la conversación - Y cuéntame, qué has hechos en este tiempo
Sonia: Pues lo mismo de siempre, estar en el estudio, algunos casos que me salen, así que no me van tan mal.
Adela: - pero no es muy excitante ser abogada, ya sabes…
Sonia: - claro que lo sé. Viví contigo ¿lo recuerdas? ¿Y tú, en dónde estás ahora?
Adela: - En Calzados Fiore, estoy diseñando algo allí, pero mi trabajo es investigar a quién le guste en cada uno de los países en donde está la marca, verificar los puntos de venta… así que viajo mucho.
Sonia: Cosa que a ti te encanta
Adela:- Si, no puedo negarlo, me encanta viajar conocer gente, conocer la marca en nuevos mercados.
Sonia se quedo pensando que Adela siempre estaría “Casada” con su trabajo, sus prioridades eran el trabajo y luego ella misma… y por último lugar a la persona que fuera su pareja.
Sonia: - Que bueno, creo que es el trabajo ideal para ti.
El camarero llegó con el pedido, Adela pidió un vino y luego dio la Orden para que lo sirvieran. Comenzaron hablar en aquellos momentos atrás cuando se conocieron en un bar para lesbianas, en una de las pocas ocasiones en que Sonia se había animado a ir a uno.
Sonia: No puedo tomar tanto, tengo que regresar al trabajo.
Adela: Entonces no tomamos mas ahora, pero mañana salimos, me averiguas con algunas de tus conocidas que si vayan a bares.
Sonia: ¿Crees que soy tu chofer acaso?
Adela: pues estoy pretendiendo pasarla bien en estas dos semanas que estaré en la ciudad, y qué mejor que contigo como guía.
Sonia: Veré si puedo…Tengo que volver al estudio
Adela: Yo me hago cargo de la cuenta mujer… ve tranquila a ese trabajo, mañana te llamo.
Sonia: está bien
Para Sonia sentía que podía ser muy peligroso sentirse de nuevo atraída por ella. No quería que eso le sucediera.
Ya eran cerca de las 7 de la tarde, puso los legajos en su maletín (mejor los estudiaba en su casa) que Verónica debía estar esperándola; llamó a la rotisería antes de salir, para llevarle algo a la casa alrededor de las 8 de la noche , cuando llego a casa Verónica estaba leyendo en la sala. Le sonrió al verla entrar y Sonia se sintió extrañamente reconfortada.
Dejó el maletín y las carpetas en el cuarto junto a la computadora y vino a sentarse junto a ella.
Verónica: ¿Cómo te fue?
Sonia:- Bien bastante bien ¿Cómo pasaste tu día?
Verónica: - Entretenida vi unos videos, me dormí un rato, hace media hora me levante y me puse a leer
Sonia:- ¿te has sentido bien en general?
Verónica:- bueno un poco adolorida a veces… pero nada serio. Estoy bastante bien
Sonia:- Me alegra… Ordené pasta en la rotisería, la traen a eso de las 8 de la noche… si quieres otra cosa…
Verónica: - No, no está bien con eso es suficiente.
Sonia: ¡Ah, Casi lo olvido! Te llamó Adela Introini hoy por la mañana
Verónica: - Me dijo que llamaría más tarde pero no ha vuelto a llamar
Sonia: ¡Ah!... gracias
Para Sonia entendía un poco más la aparición de Adela por su estudio, cosa que ni cuando vivían juntas había hecho jamás, Verónica vio la seriedad de ella como un signo de reprobación.
Verónica:- Le dije que era tu prima porque ella preguntó.
Sonia:- está bien Verónica, no hay problema… vi a Adela hoy, así que no creo que llame, no hasta mañana al menos. ¿Qué lees?
Verónica:- Algo de Stephen King…. “Cujo” es interesante King
Sonia:- Tendrás pensadillas esta noche... es por eso que dejé de leerlo
Verónica:- ¡Ah, yo nunca tengo pensadillas, no te preocupes!
Sonó el portero y Sonia fue a atender. Era el mensajero de la rotisería, con la comida. Lo dejó pasar, le pagó y fue a la cocina con los paquetes. Preparó los platos y desde la cocina le pregunto a Verónica. -¿Quieres comer allí en el living o pasamos a la mesa?
Verónica: estoy un poco dolorida, no tengo muchas ganas de caminar…
Sonia: Quédate ahí entonces. Llevo la bebida, los platos y los cubiertos.
Así que por unos minutos solo se dedicaron a comer… más tarde Sonia se estiró hacia atrás en el sillón, después de dejar el plato sobre la mesilla.
Sonia:- después de todo lo que comí hoy tendré que hacer dieta el fin de semana.
Verónica:- como si lo necesitaras con esa figura que tienes
Sonia:- Ah, pero tengo que cuidarme, no creas.
Verónica:- pues no te creo, con el tiempo lo comprobare con mi propios ojos.
Pensando maliciosamente que en realidad le gustaría comprobarlo con sus propias manos, así que sus ojitos brillaron en forma picara y Sonia se quedo viéndola encantada por ese brillo.
Sonia: me gusta verte sonreír ¿sabes?
Verónica: también a mí me gusta que tú sonrías, creo que no lo haces a menudo, no digo que seas demasiado seria, pero creo que escondes algo en tu personalidad, la parte divertida… ¿Te estoy molestando con mis apreciaciones?
Sonia: No, para nada…es más me sorprendes. En seis días digamos que has logrado conocer algo de mí, que muy poca gente no ha podido.
Verónica: me voy a acostar,
Sonia: está bien te acompaño…
Verónica: No, es necesario, quédate tranquila
Verónica llega a su habitación y Sonia encendió el televisor y puso el canal del Discovery Channel, al sentir quejidos provenientes de la habitación de verónica rápidamente fue hasta allá, pensó que estaba teniendo pesadilla, se sentó en la cama y la acaricio el cabello
Sonia: verónica, despierta vamos
Verónica estaba llorando en sueño, así que Sonia le seco las lágrimas e insistió
Sonia: Despierta, es solo un sueño, despierta mujer.
Mientras tanto vio en la remera que verónica traía para dormir, con una lambda color rosa bordada a la altura del seno izquierdo… verónica despertó.
Sonia: ¿estás bien?
Verónica: - No, estaba teniendo un mal sueño.
Sonia: Te quejabas mucho…
Sonia le abrazo, en ese momento siguió llorando Verónica, pero no se atrevió a preguntar que le estaba pasando. Sonia le ayudó a secarse las lágrimas, le acomodó el pelo con una ternura que no había pensado que poseyera.
Sonia: ¿Ya paso?
Verónica: Creo que sí, gracias no tienes idea de cómo me has ayudado.
Sonia: te traeré agua, ya regreso.
Tardó un poco en venir con el agua, Verónica tomo unos tragos y se acomodo en la cama, Sonia la cobijó cuidadosamente y se quedo junto a ella hasta que se quedara dormida. Una vez dormida le acaricio el cabello. “Debería preguntarle si es Lesbiana... Serian más fáciles las cosas”.
Sonia: ¡Buenos días!
Verónica: Hola, buenos días.
Sonia: finalmente pudiste dormir bien.
Verónica: Sí
Sonia: ¿estás con ánimo de paseo?, tenemos que ir al súper, y quizás sería mejor almorzar por ahí.
Verónica: - pero antes de salir tengo que pedirte una favor.
Sonia: claro…
Verónica se puso colorada de pronto, mientras Sonia la miraba. En realidad le daba vergüenza pedirle el favor, pero no tenia mas remedio.
Verónica: ¿Me ayudas a bañarme? Estos días me he lavado, pero para bañarme tengo que estar sentada bajo la ducha para poder mantener fuera el pie enyesado, y no lo hice porque me da miedo caer al ponerme de pie, Necesito ayuda para hacerlo ¿Entonces? Tendrás que estar cerca de la puerta del baño, así yo puedo llamarte cuando termine y me ayudas a ponerme de pie
Sonia: ¿Por qué tanta vergüenza?
Verónica: Crecí fuera de la ciudad…
En realidad le daba vergüenza porque cada día que pasaba sentía más atracción por Sonia, y la idea de que la viera desnuda la turbaba, temía al descubrirse a sí misma. Sonia la miraba, presintiendo que había algo más que vergüenza y timidez en Verónica.
Sonia: Preparemos la ropa; iré en los cajones haber ropa interior, Camiseta, Medias, el resto de la ropa te la ponemos acá en el cuarto, te pondré un short para salir de la cama,
Verónica: No es necesario
Sonia: Vamos, no seas tan tímida.
Verónica salió de la cama, la ayudó a ponerse en pie, y con un brazo apoyado en Sonia y otro en la muleta verónica llego hasta el baño, A cercaron la banqueta hasta bajo de la ducha, Sonia le cubrió el yeso con una bolsa de nylon apretada con una cuerda para no se mojara. Le alcanzó a verónica el jabón, y una maquinilla de afeitar que ella le pidió. Luego salió del baño, dejando la puerta apenas entornada para poder oír a verónica cuando terminara. Verónica se quito la ropa con mucho cuidado de no caer de la banqueta y la tiró lejos, luego adecuo la temperatura del agua y se enjabonó cuidadosamente, luego se enjuago en eso momento se rasuró las piernas, y se las ingenio para rasurarse el sexo… en sí misma en su tarea no se dio cuenta que estaba Sonia, al no oír más ruido del agua pensó que había terminado de bañarse, Sonia mirándola quedo sorprendida al ver a Verónica afeitar cuidadosamente sus partes intimas y sintiéndose un poco excitadas. Llevaba un tiempo sin ver el sexo de una mujer con tanta claridad como estaba viendo el de verónica sintió vergüenza de sí misma y se alejo de la puerta, sin que verónica llegara a notar su presencia.
Verónica: -¿Estás ahí?
Sonia:- Sí
Verónica: ¿Me ayudas a volver al cuarto?
Sonia:- Claro
Sonia entró al baño vio tenía el cabello mojado, estaba limpia, olía a jabón, a crema de enjuague. Ayudaba por la muleta y apoyándose en Sonia, que la sostenía por la cintura, volvió a cuarto…. Sonia se sentía cada vez más extraña, la situación la ponía excitada y a la vez sentía culpable, pero también se sentía viva… hacía tiempo que no sentía el llamado del deseo. Le alcanzo el resto de la ropa a Verónica.
Verónica: Sonriendo – podemos irnos
Sonia: - Tienes que desayunar primero, así tomas los medicamentos, y luego nos vamos
Verónica: Claro… lo olvidaba al estar mucho tiempo encerrada me tiene mal, estoy loca por salir.
Sonia: Termina de vestirte y te trago el desayuno.
En la cocina, mientras servía el café y mermelada en el pan tostado Sonia seguía pensando en el cuerpo desnudo de verónica, en su sexo, en la forma en que cuidadosamente se rasuraba y volvía a sentir es cosquilleo en el bajo del vientre. Sacudió la cabeza, tratando de hacer que esos pensamientos se alejaran. Llevo la bandeja al cuarto, y miro a verónica mientras desayunaba… el cabello tenia reflejos rojizos a cada movimiento de la cabeza de la muchacha y los ojos gris verdoso, lejos de trasmitir frialdad se veían cálidos al fijarse en ella. Verónica sentía la mirada de Sonia, atenta a sus movimientos y no podía definir qué estaba pasando entre ellas. Porque que estaba sucediendo algo no podía ignorarlo; sentía en el aire la tensión, no una tensión incomoda, si no de esas que preceden a algo importante. Pensó en preguntarle de algún modo si era lesbiana, dado que pasaría mucho tiempo juntas ese día… seria mucho mas fácil manejar la situación si la sospecha que tenia por causa de los libros y los videos se confirmara. Salieron juntas del apartamento, y Sonia le dijo a verónica que la esperara unos minutos en la puerta del edificio mientras iba por el auto verónica suspiro y miro la calle, llevaba tantos días sin salir que todo le parecía nuevo. Sonia no tardo mucho, y esta vez le fue más fácil ingresar al auto, se sorprendió cuando vio que se dirigían al shopping en lugar de a un supermercado.
Verónica: ¿Vas a comprarte ropa?
Sonia: -No, pero aquí hay supermercado también, y pensé que después de tantos días de encierro, cosas que para alguien como tú no trabaja en la calle, te gustaría el paseo.
Verónica: Claro que si, gracias….
Sonia: Eso sí… apenas te cansas me dices, no te exijas más de la cuenta.
Verónica: No lo haré.
Recorrieron la primera planta del shopping, viendo ropa, riendo, comparando precios, como buenas amigas, cerca del medio día Sonia notó que verónica estaba caminando más lento, así que convino en que era hora de descansar
Sonia: Vamos a almorzar, muero de hambre… con esta caminada por el shopping abren el apetito.
Verónica: Si estoy algo cansada, creo que vendría bien.
Fueron a un Mc Donald’s, verónica se quedo sentada y Sonia fuer por un par de hamburguesas. Se sentía muy bien en compañía de verónica, compartiendo un paseo…que las cosas estaban bien entre ambas.
Sonia se dijo así misma mientras iba con la bandeja hacia la mesa “Como si estuviéramos viviendo en pareja esa es la sensación. a la vez me siento tranquila y relajada con verónica”. Muy cerca de ellas había otras dos chicas en una mesa, en un momento las dos chicas se tomaron de la mano por unos segundos, y Sonia miró a Verónica quien la miró a su vez, era la oportunidad perfecta para hacer la pregunta que ambas deseaban, y sin embargo ninguna se atrevió. Después de comer fueron al supermercado, cargaron un carito de supermercado Sonia jamás compraba tanto alimento, era una descuidada con la despensa, pero la verónica la convenció con el argumento que de seguir sintiéndose tan bien ella cocinaría.
Llegaron a casa como a las 16 hrs de la tarde, ambas totalmente agotadas, Sonia descargó las bolsas en la cocina y fue a guardar el auto, mientras tanto Verónica, usando su instinto fue guardando las cosas en la despensa. Para cuando Sonia llego casi todo estaba en su lugar.
Sonia:-Me hubieras esperado, me hace sentir mal que trabajes
Verónica: - Mientras tú me pagas mi comida, me llevas a pasear, estoy viviendo sin pagarte alquiler… Yo debería sentirme mal, no tú.
Sonia: -¡Bueno!
Verónica: Eso está olvidado mujer, te has portado muy bien conmigo, no me abandonaste.
Verónica apoyada un poco en las muletas, un poco recargada en la mesada de mármol... Sonia tan cerca que podía sentir el calorcillo que emanaba del cuerpo de Verónica, y el aroma suave de la colonia… se miraba a los ojos, sintiendo el ambiente cargado de tensión, pero esta vez sí sabía qué tipo de tensión… tensión sexual, ambas estaban deseando que la otra diera el primer paso al besar.
En ese momento suena el teléfono rompió el encanto, Sonia se alejó de mala gana hasta la extensión que tenía en la cocina y Verónica maldijo a la persona que llamaba unos segundo más y se hubiera arriesgado a besar a Sonia. Por el tono en que Sonia atendió al teléfono intuyó que también estaba molesta por la interrupción.
Sonia: -Diga.
La voz de Adela sonaba casi enojaba en los oídos de Sonia.
Adela: - Al fin mujer… pensé que te había escapado.
Sonia: Fui a hacer compras
Adela: seguro que al supermercado…bueno, no importa, fui yo quién olvidé tus rutinas semanales. ¿A qué hora vienes por mí?
Sonia: -¿por qué no vienes tú por mí?
Adela:- porque la dueña del auto eres tú, yo no iba a alquilar uno por solo dos semanas ¿verdad? Anda, no sea malita, ven por mí… me harta esperar por los taxista.
Sonia:- De acuerdo, alas 12 iré a tu hotel… si me dices en cual estás
Adela: en la plaza fuerte a la 12 ¿por qué no vienes antes y nos tomamos algo por ahí?
Sonia: A las 12 Adela, antes no puedo, tengo que poner en orden unos casos.
Adela: Bien, bien… no te enojes, nos vemos alas 12.
Sonia cortó la llamada regreso a la cocina. Verónica estaba tomando un vaso de jugo de naranja, pero la tensión se había desvanecido.
Verónica: voy recostarme un rato, la verdad es que estoy cansada
Sonia: Si no te molesto tengo que trabajar un rato con la computadora en tu cuarto
Verónica: No, claro que no me molesta.
En eso verónica se recostó ya a los pocos minutos se durmió profundamente. Sonia preparó los escritos, y los apuntes de los casos que tenía que presentar el lunes, un buen rato no pensó en nada más que en leyes, costos, escritos y llamadas que debía realizar el lunes. Cuando terminó se quito los lente que usaba para la computadora, estiró los brazos sobre la cabeza y observó a verónica dormida, tranquila, respirando regularmente… se sentía segura en el apartamento, y eso le gustaba a Sonia… brindarle un refugio a verónica, que al parecer no había tenido muchos en su vida. Era la primera vez que cuidaba tanto de alguien, y ser capaz de hacerlo la hacía sentir fuerte y protectora., tener que ser responsable por verónica le estaba dando otro sentido a su vida, se pudo en pie y fue junto a la cama, se puso en cuclillas para verla mejor…
Verónica tenía unas pestañas larguísimas, y la piel muy pálida… los labios eran rosa pálidos, y esos días habían dejado de lucir secos como consecuencia de la fiebre. Con la puta de los dedos acaricio la mejilla de la muchacha, sintiendo deseos de besarla. Verónica se movió un poco y Sonia se puso rápidamente de pie, temerosa de que despertara. Miro el reloj… eran casi las 20 hrs, mejor era ponerse en toalla para bañarse y arreglarse para salir con Adela. Se entretuvo un buen rato en el baño, tanto que cuando salió verónica ya estaba despierta.
Verónica: -¿Vas a salir?
Sonia: -Si, tengo un compromiso con una amiga. Llevo el celular por si me necesitaras
Verónica:- No creo… aún sigo cansada, así que creo que caeré dormida de nuevo en un rato.
Sonia: -Bien, voy a vestirme
Verónica: - ok. Se puso pensar “Probablemente la amiga de Sonia era la mujer que había llamado antes a la casa. Lamento cargar con aquel yeso, si pudiera iría tras Sonia, aunque ella es una buena mujer que está haciendo un favor”
Cuando Sonia salió del cuarto por poco verónica suelta un silbido… traía un vestido negro que se ajustaba a su figura, y una chaqueta también negra, zapatos de taco alto, medias, se veía realmente muy bella con ese traje, y con el suave maquillaje. Sonia no podía ignorar la larga mirada de verónica y pregunto:
Sonia:- Bueno!.. ¿Cómo me veo?
Verónica: Fabulosa, te ves muy guapa.
Sonia: Hace mucho que no salgo de noche, no quiero exagerar…
Verónica: No sé si exageras… pero te ves hermosísima
Sonia: - Bueno… me voy ya sabes, cualquier cosa me llamas.
Verónica:¬ anda, ve a divertirte.
Se despidieron con un ligero beso en la mejilla, por un momento verónica pensó en hacerse la tonta y besar los labios de Sonia, para probar que pasaba… pero no se atrevió. Sonia se fue, un poco desilusionaba, esperaba que verónica reaccionara de otra manera.
Sin embargo un rato después estaba esperando a Adela en el lobby de la plaza fuerte. Como de costumbre Adela se hizo esperar un poco, para aparecer con un vestido azul que hacia resaltar lo rubio de su cabello y lo blanco de su piel, zapatos de tacón, maquillada más que cuidadosamente, se veía aún más sexy.
Adela: - Wow te ves… como para comerte
Sonia: -Bueno… Vamos
. Adela la siguió, y el viaje hasta el bar fue algo silencioso. El lugar era amplio, bien decorado, le gustó a Sonia...tomaron una de las coquetas mesitas, y se sorprendió de ver tantas mujeres dado que era relativamente temprano. También se percató de las numerosas miradas que se posaron sobre Adela cuando entraron al bar...seguramente se estarían preguntando si una mujer tan producidamente femenina sería en verdad lesbiana.
Adela fue a buscar la bebida, y apareció con una botella de champagne francés y dos copas.
Sonia: - ¿Estás loca?
Adela:- No, no lo estoy....esto es lo que yo quería invitarte la primera vez que te vi....pero tú me saliste con cerveza, y a decir verdad...en aquella época no podía pagar esto, ahora sí...
Llenó la copa de Sonia, luego la suya, y la levantó para brindar
Adela: - Por el reencuentro...
Adela bebió un sorbo de champagne y luego pasó suavemente la copa por el borde de la copa, en un gesto que Sonia conocía muy bien....ese gesto era una invitación a algo más íntimo, mas sexual...sintió la mano de Adela tocar su pierna y deslizarse suavemente. Algunas parejas bailaban juntas en la pista, que estaba por demás oscura, así que Adela murmuró al oído de Sonia.
Adela: - Vamos a bailar.
Sonia:- Sabes que soy torpe....
Adela:- Tengo esperanza que hayas mejorado
Poniéndose en pie y tendiendo la mano de Sonia, haciéndola sentir extraña...tomó la mano de Adela y fueron hasta la pista de baile...ni cuando eran pareja habían ido tomadas de la mano. Adela tomó el papel de hombre en el baile, enlazando la cintura de Sonia y atrayéndola hacia sí, tanto que sus senos quedaron pegados. Sonia pasó los brazos detrás de la nuca de Adela, sintiendo el roce de los cabellos rubios en su mejilla, el perfume de Adela se mezclaba con el suyo propio.
El tema era sensual se prestaba para que Adela excusara sus movimientos y se pegara cada vez más al cuerpo de Sonia, excitándola...de pronto Sonia sintió la lengua de Adela jugar con el lóbulo de su oreja, y un ligero mordisquito después, mientras las manos de la rubia bajaban peligrosamente cerca de sus glúteos...la situación la estaba poniendo realmente excitada...después de todo estaba con la mujer más hermosa de todas las del bar, esa situación le provocaba un cierto sentimiento de pavo real...le gustabas estarse en cierto modo exhibiendo, dejándose seducir por la mujer que seguramente muchas de las otras deseaban.
Sonia: - Hace mucho calor aquí..
Adela:- murmuró le tomó la mano, Vamos tomar un poco mas de champagne entonces.
Regresaron al mesa y Adela llenó las copas otra vez, brindaron, las vaciaron y Adela se apresuró a volver a llenarlas. Deseaba tener sexo con Sonia esa noche, y no iba a permitir que se le escapara....cosa que hasta el momento Sonia no parecía tener intenciones de hacer. Se sentó muy junto a Sonia y deslizó de nuevo su mano por la pierna de la morocha, masajeando sin disimulo los muslos de Sonia...se miraron a los ojos...ambas ardían de deseo...pero Adela quería estirar ese momento.
Adela: - ¿Bailamos un rato más?
Sonia: - Claro
Conocía el juego de Adela, pero esa noche quería jugarlo. Fueron hasta la pista y de nuevo Adela la atrajo hacía sí por la cintura, apretándola en su pecho, colocando estratégicamente la cabeza en el hombro de Sonia. Bailaban pegadas, y Adela comenzó a dar pequeños besitos en el cuello de Sonia mientras se movía de modo que los senos de ambas se rozaran continuamente, ejerciendo su arma más poderosa...la sensualidad. Adela mordió suavemente el lóbulo de la oreja de Sonia, continuando luego con los besos y un abrazo cada vez más apretado, quedando tan pegadas que casi era imposible moverse para bailar. Ambas se estaban poniendo cada vez mas excitadas, tanto que podían sentir el intenso calor del cuerpo de la otra.
Adela: - ¿Qué te parece si vamos a mi hotel?....traje algo para ti desde Brasil y olvidé dártelo.
Sonia: ¿No iremos tan temprano?
Fingiendo inocencia...pero su voz denotaba que deseaba irse tanto como Adela. Salieron de bar y en poco tiempo llegaron al hotel de Adela...Sonia sintió cierto alivio de que la gente de recepción ni siquiera las miraran entrar, entregaron la llave a Adela con gesto mecánico, sin reparar en ella.. Sonia entró primero...mas bien, casi no entraba cuando sintió la puerta cerrarse, y el abrazo apasionado de Adela, que comenzó a besarle el cuello mientras la mantenía apretada contra su cuerpo, clavándole unos pezones duros como piedras en la espalda, dando rienda suelta a su deseo sin mayores delicadezas. Sonia trató de darse vuelta pero no podía, atrapada como estaba...Adela siguió besándole el cuello y atrapó sus senos con las manos, masajeándolos con moderaba fuerza sobre la tela del vestido.
Adela: - Te dije que estabas como para comerte y es justo lo que haré...me pones loca Sonia con esta ropa, y lo sabes...
Sonia no respondía...en ese momento no quería ni podía pensar en nada más que lo caliente que se sentía, y en que Adela estaba dispuesta a calmarla...no quería hacerse planteos moralistas sino tener sexo. Sintió las manos de Adela bajar el cierre del vestido que cayó al piso dejándola en ropa interior....segundos después Adela liberó sus senos, que se erguían orgullosos, hinchados por los masajes que habían recibido segundos antes. Adela besó su cuello, su espalda, y bajó hasta su trasero...se detuvo para bajar las medias, acompañando el descenso de la prenda con besos a lo largo de las largas piernas de Sonia...le quitó los zapatos....Sonia se excitaba aún más al estar de espaldas a Adela, sin poder ver lo que hacía...siendo desnudada de a poco...Adela subió por sus piernas lamiendo, para bajar luego la tanga.
una vez que la desnudo por completo se puso frente a ella y prendió su boca a los senos de Sonia, alternando succiones con pequeños mordiscos, fingiendo que se los comería por completo, mientras con sus manos masajeaba los glúteos de Sonia, que comenzó a jadear, presa de una completa excitación.
Adela: - Te gusta ¿eh?....te volveré completamente loca esta noche...
Desvistiéndose tan rápidamente que en pocos segundos estuvo tan desnuda como Sonia, la tomó de la mano y prácticamente la tiró sobre la cama...era la primera vez que se portaban de ese modo casi salvaje. Sonia quedó tendida de espaldas, sintiendo la boca de Adela recorrer su cuerpo, ahora con besos, con largos lametazos, parecía una leona saboreando a su presa...bajó hasta los muslos de Sonia, generosos, y los lamió...de pronto atrapó los labios vaginales de Sonia en una succión, como quién da un beso, para luego dejar que su lengua se hundiera dentro de la vagina de la morocha, cada vez más profundamente, mas rápido y más profundo, Sonia no fue capaz de resistir mucho sin tener el primer orgasmo de la noche...Adela no se inmuto por el hecho, sino que ahora se concentró en el clítoris de Sonia, logrando que se excitara de tal manera que los líquidos salían del interior de Sonia.
Las delicadas caricias linguales del principio se fueron convirtiendo en auténticos masajes a medida que el clítoris de Sonia se ponía duro e hinchado...cuando Adela lo atrapó en su boca como si fuera a tragarlo el segundo orgasmo invadió el interior de Sonia, haciéndola gemir como pocas veces. Adela restregó su boca contra los muslos de Sonia, después pasó la nariz entre los labios vaginales de su amante, subió hasta el vientre metiendo la lengua dentro del ombligo de Sonia, logrando que el cansancio de los dos orgasmos se diluyera y Sonia se sintiera de nuevo llena de deseo.
La boca de Sonia parecía la de una piraña, dispuesta a devorar todo lo que encontrar en su camino....se ensaño de nuevo con los senos de Sonia, que parecían a punto de estallar de tan tensos que se veían. La mano de Sonia intentó llegar al sexo de Adela, pero esta la detuvo...
Adela: - No... no me toques...quiero ser yo quien te monte...
Dentro del tumulto de sensaciones que atrapaban a Sonia una parte de su mente tomó nota de la palabra....sí, eso estaba pasando… Adela se la estaba cogiendo La noche pasó entre ambas que quedaron abrazada entre ambas, y las ropas tiradas por toda la habitación.
Ya eran las 11 am, todo lo que había alistado Sonia para sus casos, ya le había agarrado la tarde para ir al trabajo, en eso momento se levanta Sonia… como una bebé recién nacida la buena noche que vivió con Adela; en eso pensó en verónica se quedo sola en casa, se alisto para irse, no se despidió de Adela, tomo su automóvil se fue para la casa.
Al llegar ve que verónica estaba despierta, salía un olor muy rico alguien había preparado algo para comer.
Sonia:- Mmmm que rico huele, discúlpame al venir a esta hora, me quede dormida en la casa de mi amiga, me agarro un poco la tarde.
Verónica:- no te preocupes, lo bueno que la pasaste bien
Sonia: - Sabe llevamos muchos meses al estar viviendo juntas, me siento tan bien al estar contigo, ya es hora que te lleve al médico que te examiné la piernas, al ver si ya estas recuperada.
Verónica:- me parece perfecto, así dar mi primero pasos, al recuperarme caminar sin Usar las muletas, al no tener este yeso, me pica mucho.
Sonia: (sonríe)
Fueron al médico le realizaran un chequeo cuando iba dejar Usar las muletas, quitarle el yeso, Sonia había recuperado la alegría, se sentía más segura definida en todo en su sexualidad, más de lo que había pasado con Adela. Al entrar consultorio del doctor, ve una sonrisa grande a verónica.
Sonia: ¿Qué pasa?
Verónica: pues pronto me darán de altar por una semana más, ósea que ya no usare más las muletas
Sonia: me alegro mucho al saber esta noticia
Ver la alegría de verónica, Sonia decidió al no volver a ver a Adela, porque ya había encontrado la persona que la hacía sentir segura de sí misma, desde esa noche no volvió a saber de ella, lo único que supo era que Adela había regresado a Brasil, sabía muy bien que la prioridad de Adela era su trabajo que una relación sería.
Pasaron la semana para que verónica le dieran de alta al no usar más las muletas, desde eso, tuvo en tratamiento de ayuda para poder caminar, Sonia aún le permitió que siguiera viviendo con ella, al pesar ya se había recuperado de la lesión, compartieron muchas cosas Sonia y Verónica que no podía ante cuando estaba en recuperación.
Ambas expresaron sus sentimientos, que tenia oculta por mucho tiempo atrás, se hicieron pareja, ambas estaba una relación muy seria. Para Sonia ya tenía alguien por preocuparse al regresar a su casa cada vez que salía de su trabajo. Vivieron por mucho tiempo feliz, aún lo siguen viviendo en la actualidad…
ZISBETH /GIVERT
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no se x q antes no me quedo el comentario bueno ahora ya estoy mas tranqui pero en ese momento se me caian las lagrimas , era mas q logico q todos queriamos q Sonia y veronica terminasen juntas .
Lo lindo d una misma historia con dos puntos d vista distinto muy bueno amiga t felicito me gusto mucho y muy detallada la historia uno d tus mejores relatos.
Gracias x cuidar d mi niña junto a Manu ya estoy d vuelta y veo q la cuidaron muy bien espero q no la hayan malcriado .
Bueno haber si dejan sus comentarios q un dia alguien dijo q esa es la paga q resiben los autores por los relatos q escriben yo le agrego q algunos comentarios me han hecho llorar d emosion gracias a todos los q dejan sus comentarios bcitos .
La señorita misteriosa Bcitos .
A ESO ME REFIERO...!
K NO PRECISAMENTE SE DEBA LLEGAR AL PUNTO "EXITANTE"....EN CADA RELATO...DE UNA
MANERA INMEDIATA...ES
COMO ESCRIBIR ...UN RELATO..CON "HISTORIA"...ALGO K LE DE PESO DE FONDO AL MISMO
RELATO..NO IMPORTA K TAN LARGO PUEDA SER, LO IMPORTANTE ES TODO EL COMPLEMENTO K LAS
CUARTILLAS LE PUEDAN OFRECER DE INTERES AL K LO LEE...!
MUY BUENO ZIZBETH...LO ASIMILE COMO ALGUN ECHO REAL..TAL CUAL.ME LO COMENTASTE....YEAHHH
MUY BIEN...SEGUIRE REPASANDO UNO A UNO DE TUS RELATOS...K VEO YA SON VARIOS...!
,,,LA PUNTUACION MAS ALTA PARA TI..Y TU RELATO AKI...!
EdDiE_vAiN
Por cierto no lo hago a mala gana hehehehe no me di cuenta que no estaba iniciada la sesion no seas tan enojona conmigo jejejeje pero no importa aun asi te quiero :p y haber si no me regañas por hacer doble post jejeje.
Sabes... Cada dia estoy seguro que en ti encontre a la persona ideal con la que deseo pasar lo que me resta de vida y eres la niña de mis sueños. Disculpame si muchas veces no escucho pero no quiero en un futuro perderte...
Buen relato princesa, tuve la suerte de leerlo antes y aun que si es verdad es algo largo me gusto y pues muchas felicidades y espero que cada dia vayas mejorando en la realizacion de relatos ;) TQM mi amor
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