Encuentro Fogoso En El Probador
Llegó al centro comercial y se paseó mirando escaparates sin encontrar nada que me llamara la atención. Entró en una tienda, una de esas cadenas que hay por todos los centros comerciales y empecé a cotillear. Al poco sentí la sensación de que me estaban mirando, y como no había mucha gente y lo descubrí pronto... me di cuenta de que estaba empezando a humedecerse. Decidí ponérselo fácil... revisó las faldas y elegí la falda más cortita que había mientras de reojo, mirada al hombre ¡es guapo el condenado!, Me dije. Moreno, ojos oscuros alto (bueno para ser más alto que yo no había que correr mucho, pero si mediría 1,80 tranquilamente... sigue con mi juego y me pase por la tienda, contoneando Mi caderas, lanzado miradas... efectivamente, él me seguía.
Pasó por la sección de lencería y estuve rebuscando... elige un body y dos tangas, buscó entre las blusas y cuando iba a elegir una, lo tenía al lado ¡cómo olía! Ese olor a hombre limpio, sin perfume... ¡mi bragas ya estaban mojadas!- dijo él: Si quieres te puedo ayudar a llevar las prendas al probador... No lo pensé dos veces
Nos encaminamos al probador... yo entró primero, con el body y la minifalda en la mano, él se quedó fuera con el resto de las prendas y como si lo hubiera intuido, entró en el momento cuando me enfundaba una camiseta estrechísima... No hablamos, no hicieron falta las palabras.
Frente al espejo, él me colocó detrás- ¡madre mía que tiarrón!- me quitó la camiseta, despacio, mientras mantenía su mirada en el espejo e inmediatamente me comenzó a acariciarme las tetas por encima del body, estábamos muy, muy juntos yo note como su pantalón empezaba a hincharse... pase su mano por delante de su pantalón y comencé a tantear su bulto que le quedaba casi a la altura de su cintura, pero él no me dejó hacer, me dio la vuelta me arrancó la falda y me elevó hasta que nuestras caras quedaron de frente... me abrió las piernas y quede apoyada justamente en aquella estaca que peleábamos apasionadamente por salir de ese encierro .
Ese hombre Moreno sabroso escondió su cara en mi cuello y comenzó a lamiarme... despacio... yo me derretía... se sujetó a mi cuello, colgándose... estaba empotrada entre el hombre y la pared y no tenía escapatoria ¡ni quería! Con una mano, desabrochó el pantalón y sacó su verga hinchada mientras con la otra me sujetaba a mí, su cara, escondida ahora entre mis tetas, rebuscaba, lamía y besaba al mismo tiempo... yo apartó la parte de la prenda que tenía clavada en el coño y me abrió más las piernas, de forma que con sólo dejarse caer un poco aquella estaca dura y caliente me penetró de un solo golpe... Tuve que morderme los labios para no gritar de dolor ¡dios santo, qué era eso una verga o un extintor!, me sentía tan llena, tan absolutamente penetrada que por un momento pensé que perdía el conocimiento...
me separó de la pared, ahora sólo la cabeza tocaba el espejo comenzó a moverse arriba y abajo mientras él me ayudaba sujetar por las caderas... el dolor fue desapareciendo a la vez que un inmenso placer me envolvía, haciendo que mis ojos quedaran en blanco... así siguieron unos 5, 10 minutos. Él jadeaba, era un varón formidable, yo estaba encantada... a más movimiento, más placer... se sujetó al cuello con fuerza e intentaba acompañar los movimientos de su cuerpo, me sobrevino orgasmo, profundo... intenso... pero él no paraba, me subía y bajaba a un ritmo frenético...otro orgasmo acto seguido ¡me sentía morir de placer! me acurrucó en el cuello de él e intento relajarse, yo lo miró ¡qué ojos tan oscuros!.
Con un agilidad inesperada por su parte, consiguió deshacerse del ancla que llevaba dentro, yo apoye lo pies en el asiento del probador, para, inmediatamente sentarme y encontrar esa poya más grande que jamás hubiera visto ¿y todo eso había entrado en mi cuerpo? Eso no era una poya, era... era... ¡incomparable! No lo pensó, me la metió en la boca y empecé a saborearla, No conseguía abarcarla con la mano ¡Imposible!, estuvo un buen rato en aquella posición hasta que él no pudo más… él parecía que iba a derrumbarse, tenía las manos apoyadas en la pared.
El tío aguantaba como una roca. Así quedamos los dos, yo sentada, dolorida, llena de satisfacción... él intentaba reponerse, se guardó su pene, subió su cremallera, me levante del asiento y lo bese en la boca. Un beso largo, tierno, de agradecimiento... luego abrió la cortina y se marchó.
Tuvo que esperar varios minutos hasta que mi corazón se calmó. Entonces empecé a ponerme mi ropa y salí a la caja pero el tío no estaba por ningún lado, 'diría que lo he soñado...!' Y me fui a la caja...-47 euros- dijo la cajera. -¿47 euros sólo?- Está regalado... 1 body, dos tangas, una falda, una camiseta y DOS ORGAMOS! luego me entere que el chico se llamaba Héctor Díaz Un Hombre Moreno Sabroso por desear
La semana que viene volví al sitio, al centro comercial,
Lo volví a ver Nos conocimos mejor le había encantado esa Aventura que paso, me declaro su Amor, Ahora somos novios, Compartimos una relación seria, disfrutamos de nuestras aventuras junta en nuestra casa..
Continuara……
Zisbeth
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ElDuquedeTebar escribió:
Re: Encuentro Fogoso En El Probador (Puntuación 10)
2008-08-24 15:07:58
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